RESUMEN
“No puedes conectar los puntos mirando hacia adelante; solo puedes hacerlo mirando hacia atrás. Así que tienes que confiar en que los puntos se conectarán de alguna forma en el futuro. Tienes que confiar en algo: tu instinto, el destino, la vida, el karma, lo que sea. Porque creer que los puntos se conectarán luego en el camino te dará la confianza de seguir tu corazón, incluso cuando te conduce fuera del camino trillado, y eso hará toda la diferencia”. Steve Jobs
La constelación de naciones signatarias de los acuerdos de la Organización Mundial de la Salud tiene por meta lograr la Salud Universal al año 2030, la República Dominicana no escapa a la misma. Por lo que es pertinente la pregunta ¿se encuentra el país en el camino correcto?
Es percepción generalizada que el sector salud lleva veinte años empantanado en un proceso de reforma. Esta, vista desde la perspectiva de un usuario que recibe un servicio privado pero costoso o público pero carente de los elementos de calidad característicos de los productos o servicios demandados por la generación del siglo XXI.
Lo propio se complementa, cuando los analistas del sector hoy, ayer diseñadores e implementadores del proceso, no se ponen de acuerdo sobre las causas del porque en el tiempo transcurrido la población no ha recibido el bienestar prometido en salud, y el personal sanitario beneficios suficientes para satisfacer sus aspiraciones de crecimiento personal.
De opiniones vertidas por expertos en la prensa nacional, entre otros por Isidoro Santana, Rodríguez Monegro y Alberto Fiallo; se enfoca la renuncia del Estado a penetrar el valladar de la maquinaria institucional y los intereses contrarios al ordenamiento de la salud, uno; el otro, a la imposibilidad de avanzar en un contexto de baja inversión; y el último, se podría colegir, a la necesidad de replantear la vinculación de lo conceptual con lo práctico en el tema de la reforma del sector.
A pesar de la espesa bruma hay logros a destacar en el transcurso del año 2019. Entre tantos, y para los propósitos de esta opinión, merece destacar el desarrollo institucional del Ente Rector, y del Implementador, evidenciados en la definición de las respectivas estructuras institucionales, con los manuales de organización, función, y de procesos. Estos logros, cual zapata de un edificio, sirven de apoyo para dar sostenibilidad al propio proceso de reorientación de los servicios.
En ese mismo orden, vale mencionar las iniciativas de incorporación a la Red Cochrane mediante el inicio de los trabajos del capítulo dominicano, por parte del Ministerio de Salud, y la puesta a disposición de la producción de servicios en los centros de atención por parte del Servicio Nacional de Salud.
Sin lugar a dudas, que ambas iniciativas impactaran positivamente el ejercicio de la profesión médica en el país. Una por impulsar el desarrollo de la investigación y la producción de evidencia científica de lo que funciona en el diagnóstico y tratamiento del problema de salud del paciente, además por facilitar el acceso a las publicaciones de la Biblioteca Cochrane, dotando al médico en el momento de la actividad asistencial de los últimos adelantos en los procedimientos diagnósticos y terapéuticos; y al paciente, de los elementos indispensables para responder alguna duda no satisfecha en el abordaje de la patología que lo aqueja.
La puesta a la disposición del público de los servicios de salud prestados en la red de centros de atención mediante la publicación del Repositorio de los Servicios de Salud, impactará, no solo por ser un acto de rendición de cuentas a la sociedad en función del financiamiento recibido del presupuesto de la nación, sino porque desde ya se constituye en una herramienta de consulta al momento de planificar el desarrollo de los servicios de salud.
Entre los logros en el año 2019 se encuentran el abatimiento de indicadores inamovibles durante largo tiempo, como llevar la razón de mortalidad materna a 95%, la neonatal a 12% y la infantil a 16%, situándonos en la media del continente latinoamericano.
Este logro es el resultado de la implementación de una estrategia de intervención integral, con tal variedad de elementos y procesos que lo interrelacionan para ser considerados un sistema per set, que al interrelacionarse con el existente a transformar ha logrado una variación en la dinámica de comportamiento imprimiendo seguridad al seguimiento del proceso del embarazo, parto, puerperio y del niño, no solo durante los primeros 28 días de nacido sino durante los primeros seis meses de vida.
Por parte del Ministerio de Salud, implicó la actualización y elaboración de protocolos de manejo de la mujer embarazada y neonatos; capacitación comunitaria en el acompañamiento a las embarazadas para garantizar la ingesta de micronutrientes, educación sanitaria, así como, acompañamiento a la atención prenatal, seguimiento durante el puerperio y apoyo a la familia para la atención a los menores de 6 meses, no se puede dejar de mencionar la detección en la comunidad de la embarazada en situación de riesgo para seguimiento oportuno en los servicios.
Por parte del Servicio Nacional de Salud, implicó la inversión en recursos infraestructurales, humanos y tecnológicos en los servicios materno infantil; además, en el entrenamiento del personal, y en el fortalecimiento de los procesos de vinculación entre los centros con servicios de obstetricia para garantizar el uso adecuado de la capacidad instalada.
Se destacan acciones como: dotación tecnologías a las salas de parto y de adaptación neonatal, fortalecimiento de las unidades de cuidados intensivos neonatal, dotación de ambulancias equipadas con los requerimientos necesarios para un traslado avanzado de pacientes críticos obstétricos y neonatales, y abastecimiento de medicamentos primordiales. No se puede dejar de mencionar el fortalecimiento de la capacidad resolutiva del Primer Nivel para la captación de embarazadas y seguimiento oportuno de las puérpera y recién nacidos.
Un hecho acontecido en el año 2019 es el cambio de visión en la conducción del CMD, hacia una dirección enfocada en la radicalización de la posición sindical, con priorización en la lucha reivindicativa salarial, en las que los administradores del Estado son vistos como enemigos naturales más que como colaboradores en procura de un propósito común, el desarrollo del Sistema de Salud.
Respondiendo la interrogante inicial, a pesar de la percepción negativa y la certidumbre argumental de los expertos, al mirar hacia atrás el transcurrir del año 2019, desde el segundo anterior a su final, se observa sólidas evidencias de logros, cual puntos de Steve Jobs, para confiar en que se conectaran con objetivos programados al 2020, trillando el camino hacia la Salud Universal.
Solo un hecho arroja incertidumbre al proceso de persecución de dicha meta.
Por: Roberto Lafontaine
