RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- La noche del martes fue de emociones a flor de piel en el camerino de los Leones del Escogido, luego de conquistar su campeonato número 18 en la Liga Dominicana de Béisbol Profesional (Lidom). Tras asegurar el título, varios protagonistas coincidieron en un mismo mensaje: este no fue un trofeo más, sino el resultado de trabajo, unión y compromiso que define al equipo escarlata.
Uno de los veteranos del conjunto, Junior Lake, destacó la importancia del logro, colocándolo entre los tres campeonatos más significativos de su carrera. Lake resaltó que vestir el uniforme rojo y representar la bandera dominicana ahora también de cara a la Serie del Caribe es un orgullo incomparable. Agradeció a Dios, a la directiva y a toda la organización por permitirle vivir un momento que calificó de “valiente y especial”.
El apoyo de la fanaticada fue otro tema recurrente. Jugadores que llegaron vía cambio o como refuerzos valoraron el respaldo recibido desde el primer día y aseguraron que siempre buscaron hacer sentir orgullosos a los seguidores del Escogido. “Esto no se acaba aquí”, afirmaron, dejando claro que el hambre de triunfo sigue intacto en la tribu.
Para otros, como Erick González, el campeonato tuvo un sabor diferente. Luego de perderse parte de la temporada anterior por lesión, poder estar en el terreno y contribuir a una final ganadora fue descrito como algo “especial” y distinto a observar desde fuera. González evitó elogios personales y prefirió resaltar el aporte colectivo del equipo.
También hubo espacio para historias de resiliencia, como la de José Marmolejos, quien recordó su paso por ligas extranjeras, los momentos difíciles y cómo la constancia y la preparación diaria lo devolvieron al protagonismo. “Yo controlo lo que puedo controlar: prepararme y dar lo mejor”, expresó, agradeciendo la confianza del cuerpo técnico.
Un momento estelar de la celebración lo vivió Alcides Escobar, quien fue elegido Jugador Más Valioso (MVP) de la Serie Final de la Lidom tras destacarse ofensiva y defensivamente en los cinco juegos decisivos. El antesalista bateó para .333 con un jonrón y cinco carreras remolcadas, convirtiéndose en uno de los elementos más productivos del Escogido durante la etapa final.
Escobar, visiblemente emocionado al recibir el trofeo, dijo que “vino con la misión de ayudar al equipo que ya estaba en la pelea en los playoffs, y no se imaginó ganar el MVP en un torneo con tanto talento”. Agradeció a Dios y al Escogido por la oportunidad de integrarse y aportar al título.
“El trabajo del cuerpo técnico y la unidad del equipo fue increíble. Era muy difícil perder este campeonato cuando tienes un grupo así en el que todos estamos en la misma página”, añadió Escobar, reconociendo el esfuerzo colectivo que hizo posible la corona.
En un giro emocionante, Escobar confirmó que, a pesar de las complicaciones externas como la ausencia de la representación venezolana en la Serie del Caribe este año, irá a la Serie del Caribe con los Leones del Escogido, reafirmando su compromiso con el equipo que lo acogió y respaldó durante toda la campaña.
El sentimiento de pertenencia también fue un hilo común entre los jugadores. Héctor Rodríguez, quien creció siendo fanático del Escogido, dijo que cumplir el sueño de jugar y ser campeones con su equipo de infancia es una emoción difícil de describir, una alegría que va más allá del béisbol.




