RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, MONTE PLATA. — El sacerdote Juan Cabrera, párroco de las iglesias Nuestra Señora de la Altagracia, en el distrito municipal de Gonzalo, y San José, en Majagual, presentó el jueves una denuncia formal ante la Fiscalía de Monte Plata, tras asegurar que es víctima de difamación, acusaciones falsas y descrédito público a través de redes sociales.
El religioso, con seis años de labor pastoral en ambas comunidades y varias capillas, señaló como responsable de las acusaciones al ciudadano Alexander Ramírez, conocido como “Cocolo”, residente en el paraje Los Limones, distrito municipal de Gonzalo.
Según explicó Cabrera, el conflicto se originó hace varios años, cuando Ramírez intentó vincularlo a lo que describió como un supuesto “entramado” de intereses comunitarios, propuesta que afirmó rechazó de manera categórica, manteniéndose enfocado en su labor pastoral y en la defensa de las comunidades donde sirve.
El sacerdote denunció que el ciudadano ha difundido públicamente señalamientos en los que lo responsabiliza de presuntos arreglos de carreteras, lo vincula con autoridades policiales y lo acusa de recibir dinero relacionado con temas ambientales, específicamente con la situación de un río en la zona.
“Yo no soy Obras Públicas, no soy Ayuntamiento, no soy Medio Ambiente ni Policía. Soy sacerdote, y mi rol ha sido siempre servir como mediador y acompañar a la comunidad”, expresó Cabrera.
Asimismo, rechazó de forma contundente las acusaciones de estafa, engaño a la comunidad y manipulación de personas, asegurando que jamás ha recibido dinero de ninguna autoridad ni ha pagado a terceros para influir en procesos comunitarios.
El religioso exigió que el denunciante presente pruebas concretas que respalden sus declaraciones públicas. “No se puede acusar a una persona por rumores o por lo que supuestamente alguien dijo. Si se me acusa, que se presenten pruebas”, enfatizó.
En ese sentido, dio un plazo de 24 horas para que se presenten evidencias que sustenten las acusaciones difundidas. De no hacerlo, advirtió que continuará con el proceso legal correspondiente.
Cabrera explicó que decidió acudir a la Fiscalía luego de que su nombre y su ministerio fueran expuestos públicamente, señalando que este tipo de expresiones afectan no solo su reputación personal, sino también la imagen de la Iglesia Católica en las comunidades donde ejerce su labor pastoral.
Finalmente, manifestó preocupación por su seguridad personal, aunque dijo que continuará desempeñando su misión con normalidad. “Siempre he caminado solo, sin miedo, haciendo el trabajo que entiendo debo hacer: servir y acompañar al pueblo”, concluyó.
ADDP/




