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21 de enero 2026
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OpiniónRamón SabaRamón Saba

Sabrina Román

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RESUMEN

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Nació el 25 de septiembre 1956 en Santo Domingo.

 

Dramaturga, poeta, narradora, ensayista y periodista cultural. Terminó el bachillerato en Filosofía y Letra en el colegio Santo Domingo y realizó estudios relacionados en la Universidad Católica Santo Domingo y de Comunicación Social en la Universidad Central del Este.  Trabajó en el departamento cultural de la antigua Secretaría de Relaciones Exteriores, hoy ministerio; fue agregada cultural del consulado dominicano en Miami; subdirectora de la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña; cónsul general de la República Dominicana, con sede en Nueva Inglaterra, Boston Massachusetts, Estados Unidos de América; directora de la galería de arte Inner Tropical Center of the Arts, en Coral Gables, Miami, Florida, E.U.A.; directora ejecutiva de D´Art Framing, también en Miami y editora en jefe de Sapi Editorial.

 

En el haber bibliográfico de Sabrina Román nos encontramos con los siguientes títulos y sus correspondientes géneros: De un tiempo a otro tiempo (poesía), Palabra Rota (poesía), Imagen repetida en múltiples septiembres (poesía), Río piedras y maderas encontradas (poesía), Poniente taciturno (poesía). Carrusel de mecedoras (teatro) y Nuestras lágrimas saben a mar (ensayo). Sus textos han sido reseñados y alabados en diferentes revistas y periódicos especializados, además de aparecer en prestigiosas antologías bajo la lupa de reconocidos investigadores, bibliógrafos y colega, tales como Sarah Aponte, Franklin Gutiérrez, Miguel Collado, Francisco Comarazamy, Silvia Cuevas Morales, M. J. Fenwick, Antonio Fernández Spéncer e Ylonka Nacidit-Perdomo, entre varios más. Actualmente tiene varios libros inéditos, casi listos para ser editados, entre ellos una novela.

 

Sabrina Román ha sido invitada a dictar magistrales conferencias en diferentes espacios, entre las que podemos señalar: “Propagadores del pensamiento infinito o eternos habitantes de un tiempo abstracto”, ofrecida en la Universidad Central de Bayamón: IV Congreso de Creación Femenina; “Pedro Henríquez Ureña y el Mágico Evento de su Presencia en América”, presentada en el Koubek Center: Universidad de Miami; palabras de apertura del Primer Festival de Mujeres Escritoras en la  Biblioteca Nacional; “Reencuentro Escritura y voces del Caribe Español”, dictada en el segundo Festival Anual de Mujeres Escritoras; “Un Grito de Sal Esculpido en la Agonía de la Ausencia” que versa sobre La Victoria, obra inédita de Carmen Natalia Martínez Bonilla.

 

Ha sido merecedora de importantes reconocimientos y premios, entre los que podemos mencionar el homenaje que le ofreciera la Unión de Escritores Dominicanos, dirigida entonces por el poeta y mecenas literario dominicano Víctor Villegas, en ocasión de los éxitos alcanzados con su obra Carrusel de Mecedoras, durante la realización del II Congreso de la Federación Latinoamericana de Sociedades de Escritores (FLASOES) en el 1992; designada Miembro de Honor de la Crítica Dominicana Literaria sobre Escritoras Hispanoamericanas (CDLEH), presidida por Ylonka Nacidit-Perdomo, por sus aportes al mundo contemporáneo, al pensamiento crítico y a la bibliografía nacional, entre otros y designada Miembro del Consejo Editorial de la Editora Nacional del Ministerio de Cultura en 2017, entre otros.

 

El poeta Antonio Fernández Spéncer externó que Sabrina Román es una expresionista natural. Impactada por las cosas y los acontecimientos de vida ha reaccionado artísticamente de un modo expresionista en la mayoría de sus poemas. Ella es una exaltada de sí misma; vive en el exilio del mundo, el cual se le presenta como la frívola voz llena de mentirosas palabras y no creía que hubiera en toda la poesía dominicana una voz tan hondamente dolorida como la suya, agregando que “Ninguna otra mujer pensó tan alto ni cantó con tanta tristeza”.

 

La ensayista y periodista María Ugarte consideraba que un poema de Sabrina Román sobre la vejez, Carrusel de Mecedoras, de una gran fuerza trágica, angustiosa y real, de sorprendente lirismo y escrito con un lenguaje de una sencillez poética poco común, fue convertido en una fantasía dramática.

 

El escritor Armando Álvarez Bravo estima que Sabrina Román se inscribe desde siempre en el horizonte; es decir, sabe establecer los límites que existen entre el acarreo de lo cotidiano y lo esencial que prevalece cuando llega la noche que, con su silencio e inmensidad impenetrables, entrega un extraño botín a la criatura.

 

Finalmente, el historiador Juan Daniel Balcácer asegura que la obra Nuestras lágrimas saben a mar de Sabrina Román es un libro formidable que será leído con fruición por los amantes de temas históricos relacionados con la vida del dictador Trujillo y su trágico final.

 

Concluyo esta entrega de TRAYECTORIAS LITERARIAS DOMINICANAS con un poema de Sabrina Román:

 

Tumbas secretas

¿Y ahora qué?

             Dónde están las cruces de mi calvario más íntimo,

los lirios dónde están

de mis tumbas secretas.

               Yo que en la vida he muerto infinitas veces

y a nacer he vuelto en eternas noches

                  de agonías y placeres,

sonrío con la inaudita valentía

con que brilla un lucero

cuando casi amanece,

sonrío con la risa prestada

de todos mis fantasmas,

con todas las caricias que en mi piel

quedaron de amores encendidos.

Como pregunta el marinero a la tarde,

dónde está la bendita tierra?

Pregunto yo…al fatigado tiempo

                 ¿Y ahora qué?

Dónde están mis cabellos negros,

mi ilusión desaforada de existencia,

la piel tersa y fresca de mi cuerpo

y la levedad de mis piernas.

Dónde están pregunto

vociferando mi pena los brazos de mi madre,

los ojos de mi padre,

y la pasión de todos mis amantes.

Ahora pues…

                    responde el silencio

piedad de olvido para ti

resignación de tiempo,

consuelo de recuerdos.

Por Ramón Saba

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