RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, LA HAYA.- El partido progresista D66 y el democristiano CDA presentaron la madrugada de este viernes una moción de censura a las políticas del primer ministro en funciones de Países Bajos, Mark Rutte, la segunda en un día, tras negar erróneamente que comentó la posibilidad de dar un cargo en el futuro gobierno a un diputado democristiano.
Rutte insistió en un debate parlamentario que “no había mentido” sino que se “acordó mal de los hechos” cuando negó que hubiera mencionado al democristiano Pieter Omtzigt, un diputado crítico con el gobierno, durante las reuniones posteriores a las elecciones del 17 de marzo, en las que se pretendía tantear el terreno para formar la futura coalición de gobierno, dejando caer que habría que darle algún cargo fuera del Parlamento.
En las anotaciones de las “exploradoras” encargadas de estudiar las posibilidades para la futura formación se indicaba que había que buscar una “función en otra parte” para Omtzigt, lo que supone una violación de los protocolos de estas reuniones, al tratarse de una fase muy prematura en la que solo se busca entender la disposición de los líderes políticos a negociar y con qué partidos.
Omtzigt fue una de las voces más críticas en el Congreso con la actuación de la Agencia Tributaria, que acusó sin fundamento a decenas de miles de familias de fraude fiscal, llevándolas a la ruina, un escándalo que obligó a Rutte a presentar la dimisión en bloque de todo su Ejecutivo a mediados de enero, a dos meses de las elecciones generales en las que logró volver a ganar.
Aunque los documentos con las anotaciones completas enviadas este jueves al Parlamento mostraban que Rutte había propuesto en realidad dar un cargo de futuro ministro a Omtzigt, lo que sería un ascenso, la confusión creada llevó a muchos diputados, incluidos del partido democristiano CDA, a interpretar que se buscaba alejar a Omtzigt de la posibilidad de seguir ejerciendo un rol crítico desde el Congreso.
Rutte de disculpó con Omtzigt y el Parlamento neerlandés, pero la progresista Sigrid Kaag decidió anunciar inmediatamente después de esas disculpas una moción de censura, que se suma a la presentada por el ultraderechista Geert Wilders, aunque no se dirige contra su persona, sino contra su comportamiento, un matiz que podría marcar la diferencia en el futuro político de Rutte, pues no le obliga automáticamente a dimitir como primer ministro.
Kaag lamentó que la distancia con el político liberal se “ha hecho más grande”, desaprobó su actuación e instó al nombramiento de un explorador independiente, alejado de la política, para que sienta a la mesa a los líderes de los 17 partidos políticos y estudie la posibilidad de formar una nueva coalición de gobierno que sustituya a la actual, puesto que gobierna en funciones desde enero.
Wopke Hoekstra, líder de CDA, consideró la situación como una “vergüenza” para todos los involucrados en ella, incluyendo al Parlamento, aunque preguntado por las conclusiones que deben sacarse de la moción y si cree que Rutte debería dimitir como líder de los liberales, aseguró: “No tengo que ponerme en esa posición, no he sido yo líder durante diez años”.
Todavía no está claro el apoyo que tiene cada una de las mociones sobre la mesa, aunque los socialdemócratas PvdA, los socialistas SP y la izquierda verde anunciaron en principio su respaldo a la presentada por Wilders, alegando haber perdido su confianza en Rutte.




