RESUMEN
El programa 60 Minutos de Seguros, transmitido este sábado 7, puso sobre la mesa una discusión necesaria y oportuna sobre el rol del intermediario de seguros, una figura esencial para el buen funcionamiento del mercado asegurador y, sobre todo, para la protección efectiva del asegurado.
En un país donde aún persisten grandes brechas de información en materia de seguros, el espacio sirvió para aclarar conceptos, corregir percepciones erradas y reafirmar la importancia del corredor de seguros como representante legítimo del asegurado. En ese contexto, Juan A. Garrigó Lefeld destacó que el intermediario no es un vendedor de pólizas, sino un profesional que asesora, orienta y acompaña al cliente en la correcta identificación de riesgos y en la contratación de coberturas adecuadas a su realidad.
Durante el programa también se abordaron declaraciones recientes del ministro de Compras y Contrataciones, Carlos Pimentel, quien indicó que es la aseguradora la que nombra al corredor de seguros. Esta afirmación fue debidamente aclarada, señalándose que, conforme al marco legal y a la práctica técnica del sector, es el cliente quien elige libremente a su corredor, siendo este un profesional independiente que actúa en defensa de los intereses del asegurado y no de la compañía de seguros.
Isaac Newton Brito, especialista en reclamos de seguros, aportó una visión práctica y contundente desde la experiencia del siniestro. Explicó que la verdadera importancia del intermediario se manifiesta cuando ocurre un evento adverso, momento en el que el asegurado necesita acompañamiento técnico, interpretación correcta de la póliza y una gestión adecuada del reclamo para evitar abusos, retrasos o pérdidas innecesarias.
A su vez, José Agustín Cepeda resaltó el componente ético y educativo del rol del corredor de seguros, afirmando que su función principal es ayudar al cliente a comprender lo que contrata y a asumir decisiones responsables. Señaló que muchos conflictos en el sector surgen precisamente de contrataciones hechas sin asesoría profesional, basadas únicamente en precio y no en cobertura real.
No obstante, el reconocimiento del valor del intermediario de seguros también exige asumir con responsabilidad los posibles errores en los que este puede incurrir. Una asesoría deficiente, la omisión de coberturas relevantes, una inadecuada evaluación del riesgo o una mala gestión de un reclamo pueden generar consecuencias graves tanto para el cliente como para el propio corredor. Estas fallas pueden derivar en pérdidas económicas para el asegurado, reclamaciones legales, sanciones administrativas por parte del órgano regulador, e incluso la pérdida de credibilidad y de la licencia profesional del intermediario. Por ello, la figura del corredor debe ir siempre acompañada de formación continua, ética profesional y un estricto apego a la normativa vigente.
Las intervenciones coincidieron en un punto clave: un mercado asegurador sano y transparente necesita intermediarios fuertes, preparados y respetados. Minimizar su rol o confundir su función no solo debilita la protección del asegurado, sino que afecta la confianza en todo el sistema.
60 Minutos de Seguros volvió a demostrar que educar, aclarar y generar debate informado es fundamental para avanzar hacia una verdadera cultura del seguro. Reconocer al intermediario como aliado del cliente no es un privilegio corporativo, es una necesidad para la correcta gestión del riesgo y la defensa del consumidor en la República Dominicana.
Es pertinente ver este tipo de contenido y poner en práctica lo que 60 Minutos de Seguros sugiere al finalizar su espacio: Asegúrate!
