RESUMEN
Ese Discurso Parece de un Orate; Leges Mutandae Sunt
El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence junto al usurpador del poder de Michel Temer, según reseña El Nacional de República Dominicana del 26 de junio de 2018, dice que hay que ”presionar” para que sea restaurada la “democracia” en Venezuela. Entonces, el que no coincide con el modelo neoliberal de regir la economía generador de grandes desigualdades sociales con el que sí está de acuerdo el gobierno norteamericano y los gobiernos serviles a su política en América Latina es un anti-demócrata, o bien, es un dictador.
No voy a defender la corrupción administrativa de ningún gobierno, sea quien sea, pero habría que preguntarse en qué gobierno se podrá hablar de tanta transparencia, de tanta pulcritud, pero si podríamos preguntarnos cuales son los gobiernos más justos y cuáles son los gobiernos menos justos. Los más justos necesariamente los que acusan menos desigualdades en su población y los menos justos son aquellos en que hay más desigualdades en su población.
El Brasil de Temer está a todas luces generando más desigualdades que las había cuando Lula y cuando Dilma. En tal sentido, lo que pasa hoy en Venezuela tiene analogía con el caso de Brasil, pero con matices, porque este último eclosionaba como una gran potencia mundial con mayor desarrollo de las fuerzas productivas materiales pero Venezuela no presenta esas características; mientras en Brasil se ataca la pobreza sin enfrentar el modelo neoliberal desde una posición ventajosa del desarrollo industrial, especialmente en el Estado de Sao Paulo, Venezuela en cambio, con escaso desarrollo industrial y dependiendo de la producción de una materia prima auxiliar tan codiciada mundialmente como el petróleo, se enfrenta abiertamente contra el modelo neoliberal y hasta asume medidas de recortes contra algunos empresarios.
En Venezuela hay desabastecimiento, pero porqué se genera ese desabastecimiento. Hay una burguesía criolla que tiene inversiones en los servicios, el comercio y las finanzas que conspira contra el gobierno anti-neoliberal que le afecta sus intereses de clase; esa burguesía especula con los precios, divulga mensajes en contra del gobierno que son mentiras y es la que interviene en la tasa de cambio del dólar y otras monedas extranjeras.
Ahora bien, la baja en los precios del petróleo no ha sido responsabilidad de esa burguesía criolla venezolana, si no de intereses foráneos que también conspiran contra el presidente Nicolás Maduro, porque quieren un gobierno neoliberal en Venezuela que sea diferente al de Maduro, como han inducido a que en Ecuador haya uno diferente al de Rafael Correa y en Brasil uno diferente al de Luis I. Lula y al de Dilma Rousseff.
La democracia que quieren Estados Unidos y la Unión Europea que haya en Venezuela y otros países de América Latina es la que permite la especulación en los precios de los produtos en el mercado, la que permite que la tasa de cambio de las divisas extranjeras no se mantenga estable, la que no le pone trava a las inversiones extranjeras. Es decir, lo que quieren es regímenes que propicien una economía no regularizada, pero resulta que esta es la proliferación de grandes desigualdades e injusticias.
Entonces, no es el gobierno de Nicolás Maduro el gran responsable de la crisis de Venezuela, si no que son fuerzas sociales internas y externas que conspiran contra su gobierno anti-neoliberal, es decir, las fuerzas sociales que propician el libre mercado y el la hegemonía del capital financiero son las grandes responsables de la crisis venezolana y también de la caída de gobiernos en América Latina que creen más en la participación de un amplio colectivo de ciudadanos en las decisiones importantes en la sociedad y en una más justa distribución de las riquezas, todo lo contrario a lo que la campaña mediática nos quiere vender. Mike Pence podrá ser más racional que racional que el Presidente Donald Trump, pero no que no puede es ser menos conservador y tal vez se puede parecer más a Adolfo Hitler que Trump.
¿Qué quieren los norteamericanos que haya en Venezuela y en otros países de América Latina? Por supuesto, no se trata de solucionar problemas, quieren gobiernos que terminen de arruinar sus aparatos productivos. Quieren la hegemonía de Estados Unidos en el mundo y seguir obteniendo grandes ganancias en las empresas de capital norteamericano total o parcialmente. Se trata de seguir extrayendo la plusvalía, es decir, la ganancia por parte de las empresas cuyos capitales en su totalidad o parcialmente son norteamericanos.
La democracia no es lo que les importa a la burguesía norteamericana y ni a la venezolana, lo que si les importa es la ganancia. Quieren aparentar lo que no son, porque en lo que menos creen es en que la mayoría de las personas sean verdaderos sujetos sociales que tomen o asuman decisiones importantes en los asuntos públicos, ya que habría mayor justicia y menos explotación de los trabajadores que es lo que menos les interesa. Les interesa abundancia de una mano de obra barata, lo que implica injusticia.
Hoy día los estudiantes en Venezuela y otros países de América Latina los estudiantes están participando en protestas, protestas que en algunos de esos países -entre ellos Venezuela- buscan desestabilizar gobiernos para que las fuerzas del libre mercado se impongan, con lo que nadie puede esperar gobiernos más justos. Esos jóvenes estudiantes al participar en las protestas en Venezuela están siendo utilizados para una injusta causa.
Brasilia, (EFE).- El vicepresidente de EE.UU., Mike Pence, afirmó este martes junto al mandatario brasileño, Michel Temer, que “es hora de presionar” y de “actuar con más firmeza” para “restaurar la democracia” en Venezuela.
“Estados Unidos le pide a Brasil adoptar actitudes firmes contra el régimen de (Nicolás) Maduro”, que “destruyó la democracia y ha construido una dictadura brutal”, que “ha hecho de Venezuela un país pobre”, declaró el vicepresidente tras una reunión con Temer, quien le recibió hoy en Brasilia.
Según Pence, Estados Unidos no será un “espectador” del “colapso de uno sus vecinos”, que “ya fue uno de los países más ricos y hoy está quebrado, podrido”, y sufre una “crisis humanitaria” que tiene “repercusiones en toda la región”.
El vicepresidente valoró el papel de Brasil en la “lucha” por la “redemocratización” de Venezuela tanto en el campo diplomático como en el humanitario, y destacó la asistencia que el Gobierno de Temer presta a unos 50.000 venezolanos que han llegado al país.
“Gracias a Maduro el pueblo venezolano pasa hambre, sufre, huye” y hoy protagoniza “el mayor éxodo en masa en la región”, dando así a “los carteles de drogas y a los traficantes de seres humanos unas nuevas oportunidades”, afirmó.
Pence anunció que el Gobierno de Estados Unidos prevé aumentar el apoyo financiero a los refugiados venezolanos, pues “es un pueblo que merece recuperar su derecho a la libertad”, y que “continuará trabajando con Brasil y sus aliados por la democracia venezolana”.
El vicepresidente de Estados Unidos tiene previsto viajar mañana a la ciudad amazónica de Manaos, donde visitará un albergue que las autoridades brasileñas han instalado para recibir a los venezolanos que cruzan la frontera.
Tras su visita a Manaos, viajará hacia Ecuador, segunda escala de su tercera gira latinoamericana, que concluirá en Guatemala y que ha incluido por primera vez a Brasil.
Por Francisco Rafael Guzmán F.
