El respeto y la convivencia civilizada

Por Kelvin Jiménez lunes 12 de junio, 2017

La divulgación de videos que presentan trifulcas entre estudiantes así como también enfrentamientos callejeros tienen como principales protagonistas a los agentes de tránsito cuyas siglas (AMET) lo identifican como la Autoridad Metropolitana de Transporte.

Observamos como en ambos casos la falta de respeto en todas sus dimensiones y sin importar los roles, constituyen el común denominador que generan este tipo de violencia.

Un informe publicado en el año 2012 por el entonces ministro de Interior  y Policía, Dr. Franklin Almeyda,  señaló que la mayor violencia se manifiesta en tres ámbitos que son: a) disputas de índole personal: amigos, vecinos,  y allegados, b)  centros de diversión c) la violencia intrafamiliar.  En ese mismo tenor  la vice presidenta Margarita Cedeño de Fernández también llevo a cabo un estudio en el 2014  en las ciudades de San Juan de la Maguana, La Romana, Santo Domingo y el Distrito Nacional cuyo resultado fue el siguientes:  a) conflictos entre ciudadanos; b) muertes por accidentes de tránsitos c) violencia contra la mujer.

La República Dominicana en la actualidad ocupa el tercer lugar de América Latina y el Caribe con mayor cantidad de homicidios hacia mujeres, solo superado por Honduras y El Salvador. El Banco Interamericano de Desarrollo pronosticó que para el 2025 cerca de 450,000 personas morirán en accidentes de tráfico en América Latina y Caribe, que triplica los fallecidos al año en las  autovías. Nuestro país en los últimos tres años se mueve entre el primero y el segundo lugar del mundo en la  tasa de mortalidad por accidentes   de tránsito.

Una frase de Benito Juárez puesta de boca en boca en toda Latinoamérica es que  “el respeto al derecho ajeno es la paz” dicha frase fue el grito de guerra del 23 de enero de 1862, propiciando una ley para castigar los delitos contra la nación, el orden, la paz pública y las garantías individuales de México. Esta expresión evoca la aspiración de vivir en armonía teniendo como norte la paz, con la salvedad de que la existencia de la misma se fundamenta en el respeto.

Nuestra Constitución expresa en su artículo 5 que la misma: “se fundamenta en el respeto a la dignidad humana y en la indisoluble unidad de la Nación, Patria común de todos los dominicanos y dominicanas, de igual forma aparece el término respeto en los artículos 7 y 8 en un párrafo de artículos 15 y 38 entre otros párrafos. En lo concerniente a los deberes ciudadanos o deberes fundamentales  la carta magna en su artículo 75 “determina la existencia de un orden de  responsabilidad jurídica y moral, que obliga la conducta del hombre y la mujer en sociedad. A seguidas este articulado pasa a describir una serie de deberes siendo el fundamental para esta ocasión el acápite 1: “acatar y cumplir la Constitución y las leyes, respetar y obedecer las autoridades establecidas por ellas y el doce (12) que reza por el respeto del patrimonio público.

Un connotado dirigente político afirmó en una ocasión  que la única posibilidad de desarrollo que tiene el país, es si asume una cultura colectiva de respeto a las leyes y de fortalecimiento de las instituciones. Sin importar el emisor, dicho mensaje constituye una gran sentencia para los fines del futuro de la nación ya que debe empujarse hacia esa dirección con el concurso de varias voluntades. Cabe recordar y con ello homenajear a Rafael Molina Morilla en su editorial del periódico El Día de fecha 12 de marzo del año 2013: “Un país con ciudadanos que no respeten sus leyes es sinónimo de caos, desorden, e irrespeto creciente”.

Cruzar la luz roja del semáforo, lanzar basuras a las calles, desperdiciar el agua, quemar nuestros bosques, la lista puede ser interminable .El valor dado a la autoridad viene desde nuestra educación familiar donde existían normas y nuestros padres simbolizaban la autoridad así como también en la escuela el maestro, de igual forma la sociedad tiene autoridades cuya función es evitar el caos y el desorden de ahí que el editorial del periódico El Día concluye con la siguiente exhortación:

“EL DIA insiste una vez más en el cultivo y fomento de una cultura de respeto, de paz y de convivencia civilizada. Impulsemos y motivemos todos y todas en cada uno de nuestros espacios de socialización una cultura de paz.

 

Apple Store Google Play
Continuar