RESUMEN
La crónica deportiva está en un buen momento. Hay valiosos cronistas que día a día ponen su sello y enaltecen el oficio, respetando la ética de trabajo.
Este bello oficio, en el que te enamoras como si fuera una novia a primera vista, no es tan fácil como se ve, pero el que lo hace con altura, empeño, disciplina y respetando la trayectoria, llega lejos.
Cuando se habla de disciplina, es mantener el orden y la constancia, porque los frutos no llegan de la noche a la mañana, se trabaja sin desmayo. Una vez le dije a un colega mientras trataba de escribir para un medio digital que dirigí por un buen tiempo, que siempre hay alguien que te lee, te escucha o te ve, y por eso hay que prepararse día tras día.
Le decía a ese colega que el periodista no debe ser la noticia, no es el protagonista, la noticia está por encima del que la redacta, la lleva a radio o a la televisión.
Aunque dije al principio de este escrito que la crónica deportiva está en un buen momento, porque hay cronistas valiosos, también hay personas que se enganchan, y hacen del oficio “una chercha” y eso no es bueno.
En mis 15 años como periodista deportivo, graduado en la universidad, que luego hice locución y un posgrado de periodismo digital, entre otros cursos, estoy asombrado de como muchos jóvenes no quieren hacer la fila, quieren entrar al oficio sin prepararse, además de que no se está respetando a los más longevos.
El afán de la primicia (sin confirmarla), de los likes y views (porque eso es lo que vende según ellos), de llamar la atención, de ser yo, nos pasará factura, porque el “periodista” que es así no fue a la universidad.
Ahora es más fácil, el celular nos ayuda, ChatGPT, la IA y otros instrumentos está haciendo mucho daño a los jóvenes que están incursionando en la crónica deportiva.
Echar “vainas” en las redes, criticar de manera peyorativa a atletas, organizaciones y cronistas de la vieja escuela, es una constancia y esa acción se debe repudiar.
Debemos reflexionar, saber nuestro rol en la sociedad, que es comunicar, llevar la información, y no ser parte de ella.
Ser empleado o no de un equipo, organización, medio, no nos da la potestad de tomar un micrófono, un celular, etc, para denostar, porque eso es lo que da likes y views.
Reflexionemos, aún hay tiempo…respetemos el oficio.
