RESUMEN
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Mientras las dos primeras revoluciones industriales se centraron en impulsar industrias con nuevas formas de fabricar y producir productos innovadores a ritmos acelerados que tuvieron grandes impactos en casi todas sociedades, la Tercera Revolución Industrial (1970/75-2010) se vio marcada por el impulso de la automatización y la tecnología de la información y la comunicación (TIC), principalmente. Fue una revolución enfocada en tecnologías (Bitocchi, G.C., 2022). Y por la creación de industrias para desarrollar la informática, la microelectrónica y la biotecnología. Es la era de la computarización según varios analistas expertos en este tema.
Durante ese tiempo la comunicación y el transporte progresaron de manera espectacular: vehículos, aviones y trenes de alta velocidad. Uso de biocarburantes y energía eléctrica como combustible para hacer mover vehículos de todas las clases. Así como la utilización de satélite para los sistemas de comunicación y la masificación del uso de la internet. También se expandió el desarrollar las energías alternativas y la nuclear, mientras el petróleo se posicionaba como carburante líder en los distintos mercados, condición que todavía conserva hoy en día.
Antes, durante y después de la Tercera Revolución Industrial, en la República Dominicana se realizaron diversos trabajos de ciencias básicas en las áreas de botánica, antropología, geografía, matemática, astronomía, medicina, biología, geología, física, agronomía, ingeniería y veterinaria, entre otras, que si bien es cierto que tienen una importancia extraordinaria para el país en materia de conocimiento; también es cierto que ningunos de esos trabajos de investigación aportaron valor a esta revolución en materia de innovación, tecnología y ciencia aplicada.
En esta etapa la República Dominicana ha sido un gran consumidor de las innovaciones tecnológicas que se desarrollaron durante la Tercera Revolución Industrial. Principalmente en las relacionadas con las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), las cuales son transversales a todas las áreas del saber humano.
Como se ha podido observar en las dos entregas anteriores y en esta, los aportes de República Dominicana a las tres primeras revoluciones industriales en materia de innovación, tecnología y ciencia aplicada han sido cero.
Por Domingo Mendoza
firmamendoza@gmail.com
