RESUMEN
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La Segunda Revolución Industrial (1870/80-1970/75), se desarrolló a partir de la generación de la electricidad aplicada a la industria, el transporte y la vida cotidiana de los ciudadanos. Y tuvo significativos avances científicos y tecnológicos que fueron decisivos para la humanidad (Bitocchi, G.C.,2022). Esta trajo consigo una importante transformación centrada en el desarrollo de la industria química y la industria siderúrgica, la producción de automóviles, el motor de explosión, explosivos, fertilizantes agrícolas, producción de aparatos electrónicos, el aumento de la radio, la televisión, los vehículos y el avión como mayores medios de transporte, entre otros. Este nuevo acontecimiento fue una consecuencia de la base establecida sobre innovación y tecnología desarrollada en la Primera Revolución Industrial. Resalta en este período el desarrollo de sistemas de producción en masa, cadena de montaje, producción de energía eléctrica a base de petróleo, la electrónica y la automatización robótica como fundamento de la nueva industria. Esta fue la era de la motorización a juicio de algunos expertos del tema.
La producción en masa y la línea de montaje fueron ideas revolucionarias en la industria de entonces. Principalmente en la industria automotriz. Ransom Eli Olds, fundador de las compañías Oldsmobile (1897) y REO Motor Car Company (1904) y Henry Ford, creador de Ford Motor Company fueron de los primeros precursores de la producción en masa y la cadena de montaje, quienes con esas técnicas aceleraron la producción de vehículos en sus respectivas industrias automotrices. Estos métodos de fabricación se expandieron a casi todas las clases de industrias.
La electricidad ha sido la base esencial para la industrialización, la automatización, la innovación tecnológica, el desarrollo económico, la sostenibilidad y la calidad de vida de los distintos ciudadanos del mundo. La electrónica por su parte ha permitido crear una diversidad enorme de dispositivos electrónicos que han facilitado la creación de mejores productos con mayor funcionabilidad, aumentar la comunicación y el entretenimiento. Y la automatización robótica ha permitido sustituir la fuerza laboral humana por la fuerza mecánica, permitiendo esto resolver decenas de problemas humanos y aumentar la precisión y la calidad de productos y servicios que no están al alcance del ser humano.
A diferencia de la Primera Revolución Industrial que estuvo marcada por cierta carencia de conocimiento científico, la Segunda Revolución Industrial fomentó una mayor relación entre el campo de la ciencia. De esta manera se sentaron las bases tecnológicas para el desarrollo del siglo XX, donde esto permitió crear máquinas y equipos con mayor eficiencia y complejidad para la industria. El aumento de la productividad en todas las áreas fue notorio, la reducción de mano de obra artesanal y mayor demanda de capital humano calificado, así como la participación de más científicos en la búsqueda de conocimientos.
Cuando se identificó el inicio de la Segunda Revolución Industrial ya se había creado el Estado que lleva por nombre República Dominicana. En esa época, el país había comenzó a experimentar cambios significativos debido a sus vías de comunicación, comercio internacional, línea de ferrocarril y el establecimiento de la primera compañía de energía eléctrica.
Durante el período de 1850 a 1914 la República Dominicana tuvo más de 20 presidentes, lo que indica el grado de inestabilidad política que vivió el país. Cuando suceden esos desaciertos, ninguna nación se encamina al desarrollo estable. De manera que, la clase gobernante y dominante no se enfocó en formar capital humano calificado que crearan innovaciones y conocimientos tecnológicos que contribuyeran al desarrollo de tecnologías y por ende aportaran a la Segunda Revolución Industrial. El capital humano técnico calificado era muy limitado dado a la poca industrialización del país de entonces. La única institución de educación superior (Universidad de Santo Domingo) que se había creado hasta entonces se centraba en impartir carreras tradicionales, no vinculadas a la innovación, las ciencias aplicadas y la tecnología. Por tanto, los aportes de la República Dominicana a la Segunda Revolución Industrial en materia de innovación, tecnología y ciencia aplicada también fueron cero.
Por Domingo Mendoza
firmamendoza@gmail.com
