RESUMEN
El 14 Julio 2002 el país recibe la noticia del fallecimiento del presidente Joaquín Balaguer, lo que significó para el país una tragedia política. Porque entorpeció su postrera tarea para el fortalecimiento de la democracia.
Mientras se salvaguardaba esa llama encendida de la efervescente ola antibalaguerista y la llama de la división del país. Este fuego, lamentablemente, se mantiene ardiente, enardecido, y, por la pasión política partidaria que de predominar, arrojará otra vez a los antiguos enemigos de la democracia al espíritu sectario, faccioso que detuvo la realización del sueño dominicano, Si algunos piensan todavía que sus adversarios son enemigos, que no son dominicano; porque para un partidario no hay nada peor que el resto de los dominicanos que no coinciden con sus ideales partidario, éstos volverán a pensar que lo peor son, precisamente los que no comulgan con su simpatía.
Si hoy hubiera que escoger entre el primer y el último gobierno, cabe agregar que esta opción, al poner en un plano de igualdad a cada dominicano de los comienzos y de la era de los caudillos políticos que, en su postrimería, yerran históricamente porque el ninguno llama a sus militantes a un alto al proselitismo político el gobierno lejos de ser otro Balaguer debe hacer un llamado a sus funcionarios y Partidarios un alto al proselitismo a destiempo.
No hay que escoger entonces entre dos sistemas sino entre las dos etapas evolutivas de un único partido, que en su segunda etapa había aprendido de la primera. No hay dos legados dispares del legendario caudillo, sino uno solo, el legado que su aprendizaje nos dejó.
Hoy, arrecia otra vez en el país la tentación del odio. Aquellos que aún creen, pese a nuestra larga y dolorosa experiencia, que el camino es el conflicto en las palabras y en las calles en vez del diálogo, la reconciliación y la reunión de las voluntades en pos del país democrático y desarrollado en el que todos soñamos, quieren volver atrás el reloj de la historia.
No nos dejemos arrastrar por ellos. No nos dejaremos arrastrar por el odio. Por eso le pedimos a nuestro presidente, a nuestros gobernadores, funcionarios, diputados y senadores, a nuestros intendentes que de ahora en adelante se ponga a la cabeza del país y que dejemos a un lado la pasión partidaria y pensemos en el país. Verdades irrenunciables del fanatismo político y Procuremos reunir lo que a mi gusto han sido las máximas de Juan Pablo Duarte Dominicanos somos todos. para que cada uno de nuestros lectores, las grabe en sus mentes y sus corazones; y quienes lo deseen las propaguen como un mensaje de Amor y Justicia por todas partes; para que vivan felices según ellas y también para que mueran felices en su defensa si fuera necesario. Ese era el deseo de Duarte, Luperón y nuestros fundadores, y desde este diario digital las compartimos, enviándoles un sutil mensaje a quienes hoy tienen en sus manos el destino de la Patria, a quienes se han perpetuado en el poder como autoridades y como opositores, a los que durante décadas se han olvidado de este legado y han dejado de trabajar por el pueblo para volverse mezquinos, egoístas, ambiciosos, codiciosos, intolerantes. El Pueblo merece un descanso de las tantas actividades políticas.
Dominicana necesita que su Pueblo reaccione. el país necesita que sus políticos reaccionen. El pueblo precisa de unión, reconciliación, aunque primero precisa un baño de pureza, de honestidad, de honorabilidad, para despojarse de la vergüenza que deberían tener muchos que hablan una cosa y hacen otra, muchos que dicen soñar por una patria mejor y en lo que verdaderamente sueñan es cómo hacerse más ricos a través de ser profesionales, o mercenarios de la política.
Recuerden… mediten… Procedan
– “La verdadera Democracia es aquella donde el Gobierno hace lo que el Pueblo quiere y defiende un solo interés: el del Pueblo”
– “Para conducir a un Pueblo la primera condición es que uno haya salido del Pueblo, que sienta y piense como el Pueblo. Quien se dedica a la conducción debe ser profundamente humanista: el conductor siempre trabaja para los demás, jamás para él” este gobierno sale de las entrañas de ese pueblo.
– “Yo llevo en mis oídos la más maravillosa música, que, para mí, es la palabra del Pueblo dominicano” merecemos un receso político.
– “El Justicialismo ha dejado de ser la causa de un hombre para ser la causa del Pueblo, y por ella sí valdría la pena darlo todo, incluso la vida”. Por eso pedimos que nos permitan desintoxicarnos con los tantos mensajes tóxicos.
– “La política no es para nosotros un fin, sino sólo el medio para el bien de la Patria, que es la felicidad de sus hijos y la grandeza nacional”.
– “Conducir no es como muchos creen mandar, conducir es distinto a mandar, mandar es obligar, conducir es persuadir, y al hombre siempre es mejor persuadirle que obligarle.”
– “Gobernar es fácil, lo difícil es conducir”
– “Mejor que decir es hacer, mejor que prometer es realizar”
– “Nuestras elecciones deben ser producto de profundas meditaciones”
– “Que sepan hoy los indignos farsantes que este Pueblo no engaña a quien no lo traiciona”
– “No existe para el dominicano más que una sola clase de hombres: los que trabajan”
– “El Justicialismo es una nueva filosofía de vida simple, práctica, popular, profundamente cristiana y profundamente humanista”
– “Una de las cosas más difíciles de la tarea de gobernar es encontrar a los hombres con capacidad para realizarla” hoy merezco descansar y te invito a ti amable lector a descansar políticamente.
Por: Elías Corporán
