RESUMEN
La cédula de Identidad y Electoral no es solo un documento: es el símbolo de nuestra ciudadanía, nuestra voz en las elecciones, y nuestra llave para acceder a servicios esenciales. En República Dominicana, su renovación no es un simple trámite. Es una decisión estratégica que busca protegernos como individuos y fortalecer al país frente a los desafíos del siglo XXI.
La Junta Central Electoral (JCE) ha iniciado este proceso con una visión clara: modernizar, proteger y garantizar que cada dominicano tenga una identidad segura, confiable y adaptada estos tiempos.
La cédula actual fue emitida en 2014 y ya ha cumplido su ciclo de vida útil. La Ley Orgánica del Régimen Electoral (Ley 20-23) permite a la JCE actualizar su diseño y contenido según las necesidades del momento. Y hoy, más que nunca, la seguridad digital y documental es una prioridad nacional.
Además, la tecnología utilizada en la cédula anterior ha quedado rezagada frente a los avances actuales. Equipos como las impresoras Toppan, que antes eran de uso exclusivo gubernamental, hoy están disponibles comercialmente, lo que ha facilitado la falsificación de documentos con herramientas accesibles para cualquier usuario. Esta realidad quedó evidenciada en la Operación Colibrí, llevada a cabo en noviembre de 2023, donde el Ministerio Público, la Policía Nacional y la Junta Central Electoral (JCE) desmantelaron una red dedicada a la falsificación de cédulas, actas de nacimiento, títulos universitarios y permisos de armas.
Durante el operativo se realizaron 18 allanamientos en Santiago y otras provincias, con la participación de más de 200 agentes policiales y 20 fiscales. Como resultado, se incautaron impresoras de alta gama utilizadas para replicar documentos oficiales, y se arrestó a más de una docena de personas vinculadas a esta red delictiva. Estos hechos confirman la urgencia de contar con un documento de identidad más seguro, moderno y resistente a la falsificación.
En otro caso, se falsificaron cédulas para vender ilegalmente un apartamento, incluso manipulando las identidades de los hijos de la propietaria.
Y no solo ocurre aquí. En países como Colombia y Chile, delincuentes internacionales han sido detenidos con cédulas dominicanas falsas, lo que demuestra que nuestro documento actual ya no es suficientemente seguro.
El presidente Luis Abinader anunció que el proyecto de renovación representa una inversión de RD$6,000 millones, lo que equivale a unos RD$637 por ciudadano. Pero lo más importante: el ciudadano no tendrá que pagar por la renovación. La JCE a través de su Presidente Román Jáquez Liranzo ha confirmado que el proceso será totalmente gratuito, como lo establece la Constitución.
La nueva cédula será mucho más que un plástico con foto. Estará fabricada en policarbonato, con: Chip criptográfico, Código QR, Firma digital, Autenticación biométrica (huellas, foto, datos cifrados) Esto permitirá: Validación segura en procesos legales y electorales, Protección de nuestros datos personales, Prevención de fraudes y suplantación de identidad, Transacciones electrónicas confiables
La renovación de la cédula no es un gasto, es una inversión en nuestra seguridad, nuestra democracia y nuestro futuro. En un mundo donde la identidad digital es cada vez más importante, República Dominicana está dando un paso firme para proteger a sus ciudadanos y fortalecer sus instituciones.
Como dominicanos, debemos ver este proceso como una oportunidad para reafirmar quiénes somos, proteger lo que es nuestro y avanzar juntos hacia un país más seguro y moderno.
