RESUMEN
Por José Santana Guzmán
En palabras del doctor Bartolo García Molina, entre lectura y discurso se da una relación de interdependencia, o sea, que para que se produzca el discurso, necesariamente tienen que darse ciertos movimientos como la conversión de los grafemas en sonido; los sonidos, en unidades lingüísticas; y las unidades lingüísticas, a su vez, en discurso. (Molina, 2014: 35).
De manera pues, que este proceso sólo se puede completar a través de la lectura. Podríamos decir entonces, que sin lectura no hay discurso, o por lo menos no puede haber discurso coherente. De ahí la estrecha relación que existe entre uno y otro. Sin embargo, García Molina plantea que en el discurso oral la interacción social que implica el discurso es más dinámica y radical, ya que, según el catedrático universitario, esta interacción es dialógica. En cambio, la lectura es una actividad individual. (Molina, 2014: 35).
En lo que concierne a la diferencia entre lectura y no lectura, podemos señalar que, la lectura como actividad meramente humana posee múltiples definiciones. Algunos autores la definen como «un proceso o ejercicio de tipo cognitivo que consiste en descifrar símbolos para comprender un mensaje transmitido a través de la escritura». Sin embargo, también existe la no lectura, la cual se diferencia de la primera en que en ella están ausentes los principales elementos que caracterizan a la lectura.
Otro tópico relevante y que merece especial mención, sin duda alguna es la prelectura. A juicio de García Molina, la prelectura no es más que el conjunto de estrategias vinculadas a la motivación y a la activación de esquemas, y, por tanto, a la comprensión.
Por otro lado, nos referiremos aquí brevemente acerca del debate que existe en torno a si la prelectura y la postlectura forman parte de la lectura. Para responder a esa cuestión, quiero advertir que particularmente, yo me inclino por la postura de García Molina, quien sostiene que estas etapas del proceso lector no pertenecen a la lectura, sino que forman parte del proceso de comprensión lectora. Bartolo justifica su postura bajo la premisa de que estas etapas o momentos no pueden ser parte y todo a la vez.
Las inferencias: clasificación
Otro asunto bastante importante en el proceso del discurso, y sobre todo de la lectura, son las inferencias. García Molina las define como procesos lógicos de construcción de conocimientos… que conllevan a la construcción de conocimientos nuevos a partir de conocimientos previos y la reflexión. (Molina: 2014, 35).
Según el propio Molina, existen varias clasificaciones de inferencias, entre las que podemos citar: inferencias deductivas, que son aquellos razonamientos lógicos donde la persona va de lo universal o general a lo particular o específico. También están las inferencias abductivas, que no son más que el producto del razonamiento que procura formular una hipótesis o enunciado probable a partir del conocimiento de un hecho o fenómeno.
Y, finalmente, vamos a citar las inferencias inductivas, las cuales son definidas como movimientos cognitivos que van desde los datos particulares o individuales hasta la construcción de un dato general que los agrupe. (Molina, 2014: 38, 40).
Por otro lado, Escobar Valenzuela establece que este proceso de razonamiento inductivo, a diferencia del deductivo, va de lo particular a lo general o de lo menos general a lo más general. (Valenzuela, 1999: 153).
También es oportuno señalar, que además de las tres inferencias definidas anteriormente, existen otras, sin embargo, en este tratado nos circunscribiremos a estudiar sólo las señaladas en los párrafos anteriores, de las cuales, además de sus definiciones correspondientes veremos a continuación algunos ejemplos:
Ejemplos de inferencias inductivas:
1- «El animal a, el animal b, y el animal c, están compuestos de células.» «El animal a, el animal b, y el animal c son gatos.» «Luego, “Todos los gatos están compuestos de células”.
2- «El cocodrilo tiene sangre fría. El cocodrilo es reptil. En conclusión, todos los reptiles tienen sangre fría.»
Ejemplos de inferencias deductivas:
1- Todos los lingüistas son intelectuales. Bartolo García Molina es lingüista, por tanto, Bartolo es intelectual.
2- Todas las maestras son inteligentes. Ángela Brito es maestra, entonces, Ángela Brito es inteligente.
Ejemplos de inferencias abductivas:
1- Para ser buen músico es necesario haber estudiado música en una academia. Carlos Mesa estudió música en una escuela, por tanto, Carlos debe ser un buen músico.
2- Todos los poetas son personas muy sentimentales. Pedro Mir fue un hombre muy sentimental, por consiguiente, es probable que Pedro Mir haya sido un poeta.
Referencias:
García Molina, Bartolo. 2014. EL DISCURSO: Categorías y estrategias. Primera edición. Editorial Surco. Santo Domingo.
Valenzuela Escobar, Gustavo. 1999. LÓGICA: Nociones y aplicaciones. Cuarta edición. Editorial lmpresora Apolo S.A. México.
