RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- El abogado constitucionalista, Eduardo Jorge Prats afirmó este jueves 15 de agosto que la propuesta del presidente Abinader a la Carta Magna, no se trata de una reforma constitucional, más bien de preservar el modelo actual del 2010, mediante esta modificación y evitar reelección.
Sus afirmaciones fueron expresadas en el matutino Revista Matinal, Digital 15, donde aclaró que, “la reforma constitucional denota hasta cierto punto, la salud de un sistema político, porque es la prueba de que los políticos para no violar la Constitución, entienden que hay que modificarla, sino la modifican estarían en vulneración”.
Consideró que la reforma a la Carta Magna de 2010, fue integral y sobre estas bases se ha constituido las altas cortes, la independencia del Ministerio Público, y su búsqueda de la consolidación aún más, porque ya el fundamento del Consejo Superior del Ministerio Público y de las prerrogativas d ellos fiscales. Es decir, “en ese sentido, es positiva”.
“Una Constitución fija las reglas fundamentales del Estado y de los derechos de las personas. Toda buena Constitución debe ser suficientemente rígida para que no pueda ser modificada con la facilidad que se modifica una ley o un reglamento, pero, no tan difícil que impida a las nuevas generaciones a cambiar”, detalló el catedrático.

El reconocido estudioso del constitucionalismo advirtió que, de hacerse una reforma a la Constitución se debe considerar que es una cirugía mayor, se induce un coma al cuerpo político, para que los poderes constituidos se dediquen a reformarla.
“Esta es una cirugía mayor, pero, no invasiva. Es una acupuntura, una laparoscopia, dirigida a dos puntos elementales, fortalecer y consolidar el modelo de mandato presidencial que tenemos, de una reelección consecutiva, dos periodos y nunca más, y por otro lado, la consolidación del Ministerio Público”, explicó.
Agregó que dos elementos accesorios son la unificación de las elecciones y la disminución del numero de diputados, a lo que afirmó es una agenda mínima para la ley que declara la necesidad de la reforma, “por eso entendemos que, hay que analizar la procedencia de cada una, en ese sentido, es positivo”.
“La reforma no necesita anestesia, puede ser ambulatoria. Es una reforma puntual, no una transformación. Aquí hay un mito que dice que la Constitución dominicana se ha reformado muchas veces, esa es la gran mentira del mundo.

Ejemplarizó que, la Constitución alemana fue modificada desde 1948 hasta 1987, “se modificó 40 veces”.
Detalló que, “Esta Constitución que tenemos desde 1966, solo se reformó en el 1994, 2002, 2010 y 2015. Pero, cuál es el problema del constitucionalismo dominicano, y entiendo que es lo que preocupa al presidente Abinader con esa propuesta, que muchas de las reformas que se han hecho son fruto sobre la prolongación de mandato o la reelección. Y lo dijo Leonel Fernández, hay que poner candado, hay que blindar la Constitución”. En esa línea es que va la propuesta.
De los impedimentos actuales de la Constitución dominicana sostuvo que impide la reelección por segunda vez al presidente Abinader, “es un mandato adicional al primero, dos mandatos y nunca más, es el modelo del 2002. No lo van a cambiar ahora, lo que van a establecer es que esa formula es permanente y que no se puede cambiar”.
Es decir, que, actualmente, el estatus de la Constitución permite reformar y establecer indefinida. Lo que propone el presidente Abinader es que no se pueda reformar la Carta Magna para cambiar este modelo y para esto hay dos maneras de hacerlo, de incorporarlo a la cláusula pétrea establecida en el Artículo 268, un gobierno democrático, republicano, representativo y civil, “aquí eso no se puede cambiar, no puede haber una monarquía militar eclesiástica”.

Prats favoreció que, “no se impida que eso se pueda reformar porque no se sabe si en el futuro se produzca un cambio u obliga a eso. Estaríamos chocando con una cláusula que preserva ese mínimo democrático, representativo, republicano y civil. Y si desaparece, es como si se disolviera la Constitución”.
Reflexionó que la Carta Magna es retroactiva, más no la ley. En una aplicación estricta de la ley, ni Leonel Fernández, ni Hipólito Mejía, podrían aspirar a la Presidencia por estar inhabilitado. Por eso es el establecimiento de los transitorios y del Artículo 278 de que Abinader no se postularía. “Los transitorios no se necesitarían, pero, como hay tanta desconfianza”.




