RESUMEN
Un simple recorrido por el casco urbano de la ciudad de Moca, municipio capital de la provincia Espaillat, conecta al visitante con la historia pueblerina de una comunidad que es rica en tradiciones culturales, religiosas, cuyo desarrollo económico y social descansa en la dedicación al trabajo de sus hombres y la rica producción agrícola y pecuaria.
La ciudad de Moca es conocida por su gran tradición de lucha libertaria y revolucionaria, por cuya razón ha sido bautizada como Cuna de héroes y sepulturera de tiranos, guardando un pasado de historia democrática, así de tradición en la producción agropecuaria, especialmente de plátanos, yuca, pollos, huevos y cerdos sirven de fuente alimentaria de familias y soporte económico.
Cada uno de los encantos que adornan a Moca como una ciudad especial del país, constituyen una gran fortaleza para que la comunidad se desarrolle como un especial destino turístico nacional, debido que dispone de valiosos recursos para fomentar el turismo histórico, turismo cultural, turismo religioso, turismo gastronómico, ecoturismo y turismo rural.

Fundada en 1700, Moca también ha sido llamada Villa del Viaducto, por la vía férrea que atravesaba la ruta Macorís-Sánchez-Moca-Santiago-Puerto Plata, cuya inauguración fue realizada 1897 con la misión de transportar los productos cultivados en la zona y distribuirlos a otras localidades. Dejó de funcionar en 1956 por orden del dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina.

En múltiples ocasiones la ciudad de Moca, municipio capital de la provincia Espaillat y margado por su riqueza agrícola y pecuaria, ha sido escenario de importantes acontecimientos que marcan la vida democrática nacional, entre los que cabe resaltar: Proclamación de la Constitución de Moca, 19 de febrero de 1858, considerada la más liberal, democrática y progresista del Siglo XlX.

El 2 de mayo de 1861, Moca fue escenario donde realizó el primer levantamiento armado en contra de la Anexión a España; el 26 de julio de 1899, los protagonistas del ajusticiamiento del dictador Ulises Heureaux (Lilís), fueron valientes hombres de esta Villa gloriosa, hecho que permitió abrir las puertas del nuevo siglo con aires libertarios.

Cuando caminamos por el corazón de la ciudad de Moca notamos de sus encantos, recuerdos e historia, reflejado a sus edificios, parques, monumentos religiosos, murales ´pintados, personajes pintorescos y populares que recorren sus calles y el calor humano que expresan sus moradores.
Por Nicolás Arroyo Ramos
