EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales aclaró este miércoles que la recolección artesanal de las piedras denominadas bolos y chatas, en varias comunidades de la provincia Barahona, es una práctica tradicional, medioambiental regulada y sostenible, que contribuye al equilibrio del ecosistema de la zona.
El Medio Ambiente explicó que este trabajo artesanal, del cual dependen, aproximadamente, 600 familias de Paraíso, Ojeda, Los Patos, La Ciénaga y Bahoruco, se realiza bajo la supervisión y control de las autoridades ambientales y municipales.
Asimismo, la institución puntualizó que la práctica es sometida a evaluaciones técnicas.

Los informes técnicos de Medio Ambiente y la Comisión Ambiental de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) indicaron que la alta sedimentación de los ríos Nizaito, Bahoruco y Sito genera una acumulación excesiva de materiales en las desembocaduras y playas que afecta su estabilidad y biodiversidad.
Según los informes, el retiro controlado y artesanal de bolos y chatas no representa un daño ambiental, sino que, por el contrario, es una actividad que contribuye a la conservación de la costa porque mitiga los efectos de la sedimentación y facilita la regeneración natural de las playas.
Los ayuntamientos de Paraíso y Los Patos informaron que han asumido el compromiso de apoyar a las asociaciones de recolectores de la región y garantizar que la actividad se desarrolle de manera ordenada, regulada y con el rigor técnico necesario.
En ese sentido, el alcalde de Paraíso, Francisco Acosta; y el alcalde Los Patos, Manuel Tezanos; reiteraron que la recolección no es una práctica ilegal ni depredadora, sino una labor artesanal con un impacto ambiental positivo que, además, es una fuente de sustento vital para cientos de familias en condiciones de vulnerabilidad.




