Lo que es, ya ha sido, Y lo que será, ya fue, Porque Dios busca lo que ha pasado, Eclesiastés 3:15.
Ningún político dominicano, ha logrado escalar en tan poco tiempo a la altura de los más grandes líderes, tal como es el caso de Ramfis Trujillo. Es un hecho innegable, solo tenemos que observar los resultados del ultimo sondeo de la firma encuestadora Gallup, donde logra un 5.8% de preferencia entre los encuestados, ocupando un cuarto lugar, detrás del tres veces presidente Leonel Fernández.
Un porcentaje que, de 7 millones 487 mil empadronados, representa 434,246,00 votantes. Y si tomamos en cuenta, que es una medición que solo abarca a los dominicanos residentes en el país, dejando fuera a los que residen en el exterior, donde Ramfis comanda la competencia, otro gallo cantaría. De acuerdo con dichos resultados, se requerirá de una segunda vuelta y en ese caso, el nieto de Trujillo será quien tendrá las llaves, para abrir las puertas del Palacio construido por su abuelo.
Según enseña el estoicismo, la historia no es lineal, sino cíclica. Una vez cumplido un ciclo de hechos, estos vuelven a ocurrir con otras circunstancias a un nivel superior de manifestación.
Podemos darnos cuenta de la realidad cíclica, con tan solo ver nuestro diario vivir, todos los días salimos de nuestros hogares para cumplir nuestras labores en las empresas, o instituciones y luego regresamos al punto de partida, para descansar y volver a repetir el mismo recorrido al día siguiente. Cuando observamos más allá, nos percatamos de que todos los astros estelares orbitan alrededor de otro mayor.
¿Qué cambia durante cada orbita? Simplemente las experiencias adquiridas, que ayudan a cada Ser a mejorarse y acercarse a la perfección, que es el destino final de todos los caminos que se deben recorrer en el proceso evolutivo.
Por esta razón, la ley de causa efecto, nos enseña, que todo lo que sale de nosotros regresa a nosotros. En su obra cumbre “Así habló Zaratustra” de Friedrich Nietzsche: el protagonista descubre esta visión del tiempo y queda desmayado por la impresión. Zaratustra despierta después de siete días de inconsciencia y sus animales lo halagan diciéndole que es el maestro del eterno retorno de lo mismo.
En nuestro país, Rafael Trujillo Molina implantó una dictadura por tres décadas, hoy tenemos al nieto de dicho dictador intentando establecer una verdadera democracia.
Por Elías Samuel Rosario Mata
