En su última comparecencia antes los medios de comunicación, Ramfis Trujillo manifestó, que estaba en un momento de introspección para tomar una decisión, con respeto a la alianza, entre el PLD y el PNVC, porque entiende que no puede seguir en su recorrer político con ese pacto que desluce su proyecto y entra en conflicto con sus principales ideales de independencia política.
¡Bravo! celebramos esa actitud, aunque debió expresarla desde el mismo momento en que salió publicada la información.
A todo ser humano en el trayecto de su vida, le llega un momento, en que se les presentan dos caminos, entre los cuales debe de escoger uno, para seguir adelante.
La Biblia los define como el camino de la vida y el camino de la muerte.
El camino de la vida, es de ascendencia espiritual, es la aspiración del Alma hacia los valores elevados, lo sublime, lo eterno, cuyo resultado es hacer el bien a los demás, el de la muerte busca lo bajo, lo efímero, el disfrute de los placeres temporales y el lujo, que ofrecen los bienes materiales, muchas veces producto del egoísmo, la ambición desmedida y la inequidad.
Acertar o equivocarse determina la secuencia misma del resto de la vida, de la familia y cuando se trata de un líder político de su país, podemos llegar al final de nuestra estancia en esta tierra, con la satisfacción de haber cumplido la misión con que venimos, o perseguido por los demonios del engaño y la traición
Cuando a un líder político se le presenta esta disyuntiva, el futuro de su país depende de la decisión que tome. Si escoge el camino del egoísmo y la ambición de riquezas, en desmedro del interés general, terminará como un muerto político en vida.
Es lo contrario, de lo que ocurrió con Joaquín Balaguer, Juan Bosch y Peña Gómez, que mientras vivieron estuvieron enfocados en el bien común, el amor patriótico y no en ambiciones personales. Esas virtudes los elevaron después de sus muertes, para seguir viviendo en la consciencia colectiva del pueblo, pues no se dejaron arrastrar por ambiciones de riquezas.
Ramfis Trujillo se encuentra frente a la disyuntiva de elegir entre dos caminos: aceptar la alianza del partido que lo lleva como candidato presidencial, que se ha aliado al partido, que más daño le ha hecho al país, o rechazarla.
En caso de que la rechace, obligaría al presidente Medina a preguntarse ¿A dónde irán los votos de Ramfis? Y tendría que reconsiderar si le conviene aceptar o no su candidatura como independiente.
Esta decisión aumentaría su simpatía, al mantener su dignidad en alto, sin doblegarse y mantenerse como el líder opositor, lo que le permitiría acentuar su discurso anti corrupción y los males sociales, que afectan a la ciudadanía.
En caso de que decida aceptarla, la primera dificultad que deberá superar, es explicarnos de manera convincentes a todos sus seguidores, que en su mayoría somos antipeledeistas y al pueblo en general, las razones por las cuales, después de tantos discursos en contra del PLD, se unió con ese partido, pasando de ser el único líder opositor, a un aliado.
Es recomendable, que se explique la verdad sobre esta alianza, aunque sea a los lideres que tenemos que concientizar a los votantes, porque es posible que lo hayan puesto entre la espada y la pared, de aceptar la alianza para las elecciones congresionales y municipales, para que pueda participar como candidato presidencial en las elecciones de Mayo.
Entonces podríamos entenderlo, seguir apoyándolo y trabajando, siempre y cuando cualquier nueva alianza, que se haga para las elecciones presidenciales, sea en apoyo a su candidatura presidencial.
Pero no intenten engañarnos con subterfugios incoherencias, porque sería peor, ya que casi todos los dominicanos, navegamos en las redes y allí están todos los detalles de los municipios donde los dos partidos tienen acuerdo.
Quienes han sido escogidos como candidatos de esa alianza, jamás se arriesgarán a perder la oportunidad de engancharse en el tren de la corrupción, que hace a sus inquilinos ricos de la noche a la mañana.
Otros, que son de la alta dirigencia, también quieren la alianza para negociar cargos. Por lo que siempre verán a cualquiera que opine en contra de sus intereses, como el enemigo que se debe dejar de lado. Pero dentro o afuera, mis ideas siempre estarán dirigidas en procura de un mejor provenir para mi país y solo Dios me detendrá de seguir adelante.
Por Elías Samuel Rosario Mata
