RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- El vocero de la bancada de diputados del partido Fuerza del Pueblo, Rafael Castillo, valoró de positiva la segunda reunión encabezada por presidente de la República, Luis Abinader, en la que participaron los exmandatarios, Leonel Fernández, Hipólito Mejía y Danilo Medina, con la intención de buscar una solución a la crisis haitiana y que afecta al país con la inmigración ilegal.
Sostuvo que apoya todo lo que se haga para normalizar la inmigración ilegal.
“Nosotros somos de opinión que todo lo que se haga para regularizar y eliminar esta gran inmigración de irregulares haitianos que tenemos República Dominicana bienvenido”, dijo el legislador, en el programa de televisión y podcast Tras las Huellas.
Sostuvo que se formarán seis comisiones para trabajar desde el Consejo Económico y Social y que todo esto “dará resultados positivos”.
El congresista aseguró que ahora se crearán las políticas porque se trata de un proyecto de nación, donde “todos tenemos que empujar la carreta en la misma dirección”.
Cree que desde allí se podrán estar creando las bases fundamentales para que se pueda de alguna u otra manera mejorar en todo esto y que la frontera pueda convertirse en un área segura.
Castillo sostuvo que hay una realidad que es incuestionable y es que Haití como nación no existe.
“En Haití no hay con quien conversar, pero creemos que este evento que se está llevando a cabo es trascendental, que nunca se había logrado que cuatro un presidente y tres expresidentes estuvieran marcando el camino por donde queremos transitar”, aseveró.
Asimismo, exigió que la comunidad internacional tiene que jugar su rol obligatoriamente porque el vecino país necesita de alguna u otra manera el respaldo de los demás países.
Propuso una misión militar para que vaya a esa nación y que se pueda luego llamar a elecciones, para lograr la institucionalidad de esa nación.
El diputado resaltó que, el presidente Abinader convocó nueva vez a la unidad nacional para enfrentar la crisis de Haití estableciendo que se trata de «un deber que trasciende generaciones y colores políticos», por lo que las acciones a tomar como país serán definidas mediante consenso y debates respetuosos.




