RESUMEN
Han transcurrido dos años del intento de fraude en el Colegio de Abogados de la República Dominicana y los abogados gremialistas se encuentran en la incertidumbre y apatía y a la espera del fallo del Tribunal Constitucional.
Dos años desde el cuestionado proceso electoral del Colegio de Abogados de la República Dominicana (CARD), marcado por señalamientos de fraude y por una prolongada judicialización que mantiene la vida institucional del gremio en suspenso en un letargo que se ha prolongado demasiado.
Mientras tanto el país aguarda la sentencia pendiente del Tribunal Constitucional (TC) y el clima interno se ha deteriorado y persisten los cuestionamientos sobre la legitimidad y el desempeño de la actual administración, para muchos inoperante y cuestionada.
Yohan López, candidato que obtuvo la mayor cantidad de votos a nivel nacional ha mantenido su postura, ha sido firme en la defensa del voto de la abogacía dominicana, de la mayoría expresada en las urnas y de exigir la validación de los resultados reclamando que se respete el mandato democrático expresado por las bases del gremio.
Para López, y lo ha externado en diferentes escenarios, el esclarecimiento definitivo del proceso no es solo un asunto personal, sino un compromiso institucional que determina la credibilidad del CARD y la confianza del país en sus mecanismos internos de elección.
En medio de esta incertidumbre, la actual directiva encabezada por Trajano Vidal Potentini ha sido señalada por diversos sectores del gremio como una administración inoperante.
Sus críticos aseguran que la falta de acciones concretas, la ausencia de planes de trabajo coherentes y la incapacidad para articular políticas gremiales efectivas han profundizado el deterioro institucional.
Bajo esta gestión el Colegio ha mostrado debilidad en su rol de defensa del profesional del derecho, escasa transparencia administrativa y limitada incidencia en los debates nacionales sobre justicia y reformas legales. La crisis electoral, lejos de superarse, se ha convertido en el factor determinante de la parálisis que vive hoy el gremio.
A dos años del intento de fraude electoral, el CARD continúa atrapado, en un limbo institucional que afecta su funcionamiento y su credibilidad.
Todos estamos a la espera el fallo decisivo del Tribunal Constitucional, un desenlace que saque del letargo el gremio y que le dé un futuro esperanzador, que permita a los gremialistas recuperar la confianza en uno de las asociaciones más influyentes del país.
La última palabra la tiene el Tribunal Constitucional, en sus manos está el futuro del gremio!
POR DOMI GARCÍA SALETA
*La autora es periodista.
