RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, MIAMI — Desde que se conoció el calendario oficial del Clásico Mundial de Béisbol del 2026, los seguidores de Venezuela y República Dominicana marcaron su calendario: 11 de marzo.
El miércoles, ambas escuadras chocan en uno de los duelos más esperados de la fase del grupo de este certamen. Para los dominicanos, será una revancha del partido inaugural del Clásico del 2023, que ganó Venezuela y que dejó a los quisqueyanos en una posición en la que no se recuperarían, eventualmente siendo eliminados unos días más tarde.
Y es por eso que, instantes después del jonrón de Juan Soto que le dio el triunfo a Dominicana por la vía del nocaut el domingo ante los Países Bajos, buena parte de los 32,324 aficionados presentes para ese partido, comenzaron a gritar al unísono.
“Queremos a Venezuela”.
Una hora después de terminado el juego, aún se escuchaban ecos de ese cántico en las afueras del loanDepot park.
Pero algo ha sido cierto. Los miembros de las selecciones de Venezuela y República Dominicana no se han inmutado ante las constantes preguntas sobre este juego desde que ambas partes iniciaron sus respectivas concentraciones de cara al Clásico.
«Todos hablan de la República Dominicana y de cómo vamos a ganarle a Nicaragua, a Israel y a los demás. Es imposible hablar de la República Dominicana si tenemos que ganarle a los otros equipos primero”, respondió en su momento el capitán Salvador Pérez. “Todos sabemos eso. Sé que los fanáticos están esperando ese juego por la rivalidad, etcétera”.

“Es una rivalidad hermosa. Sé que cuando estamos en estos torneos, somos rivales. Sé que este juego es muy anticipado”, añadió.
Ciertamente, la rivalidad parece estar al rojo vivo, pero los jugadores no lo demuestran. Incluso cuando se encontraron en el terreno del loanDepot el jueves, cuando coincidieron entre sus prácticas, llovieron los abrazos, saludos y fotos.
El respeto y la amistad son tangibles. Claro, eso no es un antónimo a esa rivalidad. Es posible que todos hayan visto de la misma manera que sus fans esa fecha del 11 de marzo.
“Bueno, tú hablas de revancha. Los jugadores no hablan de revancha”, aseguró Pujols. “Estamos enfocados en el juego de mañana. Vamos a mantener la misma mentalidad. Vamos a continuar preparando a los jugadores como hasta ahora. Cuando llegue el juego, los enfrentaremos».
Y ahora, con ambas escuadras habiendo disputado dos partidos en este Clásico, la expectativa está por las nubes. Ambas novenas han lucido de maravilla, aplastando a sus rivales para afianzarse como claros favoritos para avanzar de grupo y más.
Dicho todo esto, es innegable la emoción que se respira en torno a ese juego. Miami, Venezuela y República Dominicana se paralizarán el miércoles a las 8 p.m. ET, aunque ambos conjuntos aún tengan un partido por delante el lunes.




