RESUMEN
Joe Biden cumple un año como presidente de los Estados Unidos luego de arribar a la Casa Blanca como el incumbente más votado en la historia del ese país, con más de 80 millones de sufragios.
Las expectativas concitadas por su campaña bajo la promesa de unir nuevamente a un Estados Unidos dividido, recuperar la economía y acabar con la pandemia, cautivó los corazones de los norteamericanos que le votaron en masas en momentos que se encontraban sumergidos en una crisis sanitaria sin precedentes en el 2020.
Sin embargo, a un año de ostentar el poder, el movimiento de sus fichas para algunos no ha sido la mejor forma de mantener la popularidad que se le desplomó a un 33% de aprobación como resultado de las múltiples crisis que ha tenido que afrontar.
Entre ellas una inflación del 7%, la más alta de los últimos 40 años, la cual estalló junto a la crisis en la frontera con México, coincidiendo además con el pico más alto de contagios de Covid 19 desde el inicio de la pandemia.
Para que nos pongamos en contexto, Donald Trump, quien tuvo un manejo inadecuado de la pandemia, ha quedado parcialmente redimido a razón de que a un año de su salida y con una población porcentualmente vacunada, los contagios superaron los que se registraron durante el 2020.
Otra situación que ha socavado la popularidad de Biden ha sido la crisis en la cadena de suministros la cual ha impedido la llegada de los productos a los anaqueles de tiendas y supermercados con la rapidez y variedad acostumbrada como resultado de la escases de choferes de vehículos de carga y de los problemas de embarque por la falta de contenedores a nivel mundial.
Asimismo, todavía sigue latente aquel desafortunado retiro de Afganistán con un procedimiento en el que no se evacuaron los civiles americanos antes de sacar las tropas de ocupación por cuanto los norteamericanos allí quedaron a merced de los talibanes, que dicho sea de paso, resultaron gananciosos de cientos de millones de dólares en armamento y equipos militares de alta tecnología, abandonados por Estados Unidos en Kabul.
Otro elemento que ha ido minando la aceptación del presidente ha sido la crisis en la frontera sur con México, en manos de la vicepresidenta Kamala Harris, quien no evidencia una política clara de control migratorio, por lo que todo ello ha devenido en una crisis humanitaria y de salud de proporciones colosales, con más de dos millones de inmigrantes que han sido detenidos, quedándose medio millón de ilegales en territorio norteamericano.
Toda una serie de eventos desafortunados han hecho del presidente más votado, el más impopular pese a tener casi toda la prensa a su favor.
Ni Donald Trump quien se esforzó en pelear con todo lo que fuera medio de comunicación y redes sociales (recordemos que siendo presidente fue vetado de Twitter, Facebook, Instagram y YouTube) llegó a los niveles de desaprobación que tiene Joe Biden en estos momentos, pues el punto más bajo del republicano fue 38% luego del asesinato de George Floyd en mayo del 2020.
Los retos que tiene por delante el presidente Biden son muchos, teniendo en cuenta que se encuentra en un año electoral pues en noviembre son las elecciones congresuales que, si fueran hoy día, el partido republicano ganaría con una amplia mayoría ambas cámaras, la de representantes y senadores.
De ser así y los republicanos toman el control del congreso, como todo indica que pudiera suceder, sería muy posible ver un regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, fortalecido con una base robustecida por los votantes independientes que han ido abandonando sus preferencias por Biden y su partido demócrata, a razón de que no ha podido cumplir con las promesas de controlar la pandemia, recuperar la economía y unificar al polarizado pueblo norteamericano.
Joe Biden y su equipo de asesores deben recapitular su política, pues las encuestas evidencian que los demócratas no están interpretando con políticas adecuadas, los intereses de los norteamericanos y ello le puede estar pasando factura en el mes de noviembre.
Por Alfredo García
