RESUMEN
Cuando se lee y escucha a los expresidentes Leonel Fernández y Danilo Medina, incluso a un economista como Juan Ariel Jiménez, tenido por talentoso y ecuánime, repetir que en sus 5 años de gestión el actual gobierno “no ha hecho nada”, la gente que conoce de los miles de obras principales y otras muchas menores esparcidas por todo el país, no sabe qué pensar.
Son tantas las obras realizadas por el gobierno Abinader, y otorgan tantos beneficios a los pueblos de las 31 provincias y el Distrito Nacional, y en general a los ciudadanos, que yo tampoco sé qué pensar, y por eso me busqué a un tercero no interesado, la IA, que hoy por hoy almacena toda la inteligencia de la humanidad y la expresa de manera técnica y objetiva.
Recabada la opinión de la IA sobre la negación de una oposición como la del PLD y la FUPU a reconocer hechos con existencia objetiva, respondió textualmente:
“Esa actitud suele reflejar un problema de miopía política o sectarismo partidario, más que una estrategia inteligente de oposición.
“Negarse a reconocer los hechos positivos de un gobierno —aunque sean evidentes— puede tener varios efectos y lecturas:
1. “Pierde credibilidad ante la ciudadanía.
Cuando una oposición se niega a admitir los avances o logros, la gente percibe que no le interesa la verdad ni el bienestar común, sino solo recuperar el poder. En sociedades cada vez más informadas, esa negación sistemática se ve como falta de objetividad o incluso como mala fe.
2. “Cierra espacios al consenso.
En democracia, los acuerdos en temas de interés nacional (educación, salud, seguridad, transparencia) son fundamentales. Una oposición que no reconoce lo positivo bloquea la posibilidad de cooperación y hace más difícil construir políticas de Estado.
3. “Revela debilidad estratégica.
Una oposición sólida no teme reconocer los aciertos del adversario; los utiliza como punto de partida para proponer mejoras. Negar todo, en cambio, transmite pobreza de ideas alternativas.
4. “Fomenta la polarización.
Esa negación permanente alimenta el clima de “todo o nada” que impide el debate racional. Se transforma en una política de destrucción del contrario en lugar de construcción del país.
5. “Desaprovecha oportunidades políticas.
Reconocer los aciertos del gobierno con equilibrio y plantear críticas fundamentadas posiciona a la oposición como madura, responsable y preparada para gobernar, algo que genera confianza pública.
“En resumen, una oposición que niega lo positivo termina dañando su propia causa. La crítica es esencial en democracia, pero debe estar guiada por la verdad, la coherencia y el interés nacional, no por el resentimiento o el cálculo electoral inmediato”.
Luego de conocer la opinión de la IA,AI en inglés, sobre el tipo de oposición política que están haciendo el PLD y la FUPU, sea usted el jurado, ciudadano lector.
