RESUMEN
Según la enciclopedia política de Rodrigo Borja, un legislador es quien legisla, o sea quien hace o establece leyes para procurar el orden social. Las leyes son las normas generales e imperativas de la convivencia humana.
Nuestro Congreso es bicameral, compuesto por la cámara alta y la baja. Luego de decapitado el régimen que constriño nuestro ejercicio democrático durante 30 años, los hombres que asumieron el rol de legisladores dignificaban el Senado y la Cámara de Diputados. Podemos citar varios nombres como el Dr. Américo Espinal, senador constitucionalista, también el jurista Jottin Cury, fue diputado luego de la Revolución de Abril, mas adelante en los años 80, Don Hugo Tolentino Dipp ocupó un curul en la cámara de La Feria.
Estos son algunos de los nombres más connotados que puedo recordar, pero hay muchos más, como el poeta Tony Raful, por igual Norge Botello y Bido Medina, quienes también fueron diputados. Porque hago este pequeño recuento, por la simple razón de que producto de la degradación de nuestro quehacer político, cualquier hazmerreír puede exhibirse paseando con el mote de congresista en nuestra media isla.
Es una ardua tarea encontrar legisladores actuales que dignifiquen nuestro Poder Legislativo. Vienen a mi mente varios jóvenes de luces, José Paliza, David Collado y Wellintong Arnaud, hay muchos que son honrosas excepciones sin importar partidos al que pertenezcan, pero se me hace casi imposible pensar en otros nombres. Por eso entiendo que en este venidero torneo electoral debemos votar con conciencia, para limpiar el desastre de nuestro Parlamento.
Sin importar banderías políticas, aquí debemos impulsar un cambio político para detener nuestro deterioro social. Cosa que sería más fácil con legisladores que comprendan su rol, no con advenedizos que se han montado en las facilidades que les otorga el voto preferencial, que por medio de la danza de millones obtienen curules.
¿Cuál es el rol del legislador?, como se menciona al principio de este articulo, es legislar leyes para llenar los vacios que existen en la convivencia entre los miembros de la sociedad, pero en la actualidad ver un proyecto de ley en nuestra nación es poco usual.
Lo usual es ver que se aumenten los salarios levantando sus manos, que no asistan a las sesiones legislativas y peor aun que tengan una partida presupuestaria asignada por cada ciudadano que reside en su demarcación política para ayudas sociales, me refiero a los tristemente célebres Barrilito y Cofrecito.
Debemos aupar una restructuración legislativa, un Senado y una Cámara de Diputados que entiendan su rol de contrapeso ante el Poder Ejecutivo. De esa forma tendremos un verdadero equilibrio democrático que tanto necesitamos.
Es tiempo de tener un Poder Legislativo real y no títere, son nuestra representación directa. Produce repugnancia ver un Congreso conformado de mansos y cimarrones, no todo el que ocupa un curul tiene la capacidad y por eso aprueban ignominias en nuestro detrimento.
Por tener congresistas incompetentes es que nos aplica a la perfección la frase: “»Todo está perdido cuando los malos sirven de ejemplo y los buenos de mofa” del filósofo griego Demócrates.
La boleta de todos los partidos es de carácter mixto por decirlo de cierta manera, todos postulan candidatos que pueden hacer un gran trabajo legislativo, como también otros que solo pueden garantizar ocupar un asiento y mas nada. Votemos con sentido crítico para no lamentar después.
Jóvenes como Faride Raful, Elizabeth Mateo, Michelle Ortiz, Homero González, Vásquez Peña, José Laluz y muchos otros serian excelentes congresistas. Por eso vote por quien lo represente, no por quien garantice dadivas.
Por; Jesús M. Guerrero




