RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- La supervisora del Departamento de Fiscalización Externa de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), Rossy Santana, arrojó luz sobre un tema que rara vez se discute entre los asalariados: las retenciones fiscales, detallando este proceso, las tasas y la presentación de este impuesto, esencial para un gran número de trabajadores en la República Dominicana.
«En muchas ocasiones, como asalariados, pasamos por esta etapa de retención sin conocer a fondo su funcionamiento», afirmó Santana al ser entrevistada por los comunicadores Marleny Hernández y Federico Villanueva, en el programa “DGII 360”, que se transmite por la plataforma digital El Nuevo Diario TV.
(Ver programa).
La experta en temas tributarios explicó que un asalariado se define según el criterio del Código de Trabajo, que implica tener un sueldo, un horario, beneficios y deberes dentro del marco legal laboral, y en este caso los agentes de retención son sus empleadores.
En este contexto, Santana señaló que la ley establece que los asalariados deben pagar sus impuestos a través de su agente de retención, el que debe presentar una declaración utilizando el formulario IR3, que detalla los pagos de sueldo de cada empleado y las tasas de impuesto aplicables de acuerdo a sus ingresos. Las tasas de impuesto varían según los ingresos, con una exención contributiva en la parte inferior de la escala, seguida de tasas escalonadas del 15%, 20% y 25%, dependiendo de los montos de ingresos.

“El impuesto sobre la renta es progresivo, lo que significa que aumenta a medida que los ingresos del contribuyente crecen. Esta progresión se refleja en tasas impositivas: un 15% para los ingresos más bajos, un 20% para un rango intermedio y un 25% para aquellos con ingresos superiores a 800,000 pesos al año. Además, Santana destacó que en esta ecuación se excluyen rubros exentos por ley”, indicó
Tras proporcionar una visión esclarecedora de las retenciones fiscales que afectan a los asalariados, Santana manifestó que este proceso es fundamental para la recaudación de ingresos y la administración tributaria en la República Dominicana.




