La voluntad y decisión política de los gobiernos que han dirigido el país ha sido tímida para solucionar problemas básicos de una sociedad que pretende centrar su atención en el ser humano y avanzar en la solución y satisfacción de necesidades estructurales, como la protección social integral en salud y seguridad social, vivienda, transporte, energía eléctrica, reordenamiento urbano, creación de empleos dignos y seguridad ciudadana, por citar algunas.
Avanzar en los procesos de institucionalización requiere de, educar en valores, cambiar y transformar las mentalidades partidarias y las formas de hacer políticas y de dirigir los gobiernos cimentados en la visión y prácticas clientelares, personalistas y autoritarias.
Para producir cambios efectivos, una de las claves es la profesionalización de la función pública y de que, quienes aspiran a ocupar puestos en el Estado, asuman el compromiso de servir con ética, calidad y eficiencia a la ciudadanía y al interés colectivo.
Por Henry Núñez
