Publicidad anticorrupción en Panamá para enfrentar múltiples escándalos

Por Rafael Rodríguez Pérez domingo 25 de junio, 2017

EL NUEVO DIARIO, Panamá, (EFE).- Las portadas de los periódicos panameños llevan mucho tiempo monopolizadas por los escándalos vinculados al expresidente Ricardo Martinelli, los sobornos de Odebrecht o los papeles de Panamá, una situación que el país quiere enfrentar haciendo docencia y difundiendo publicidad anticorrupción.

En un anuncio, elaborado por la Cámara de Comercio e Industrias de Panamá (Cciap), un niño de apenas 5 años le pide a su hermana mayor que le ayude a atarse los cordones de los zapatos. Ella accede pero le pide recibir algo a cambio.

“¿Qué me das? ¿No has visto como hacen los grandes? Ellos piden coimas (sobornos) por todo”, le explica la niña a su hermano.

Este dramático ejemplo es uno de los muchos mensajes contra la corrupción que se pueden ver desde hace meses en las redes sociales, en el aeropuerto, en la televisión, en las salas de cine, en el metro o en las paradas de autobús.

“Tenemos que alzar la voz, contar lo que pasa y empezar a educar a nuestros hijos porque ellos serán los líderes del mañana. Esta situación que estamos viviendo no se puede volver a repetir”, aseguró a Efe el expresidente de la asociación empresarial y creador de la campaña, Jorge García.

La ONG Transparencia Internacional publicó esta semana en su página web una declaración anticorrupción, que obliga a los firmantes a comprometerse a no recibir ni pagar sobornos y que ha sido especialmente difundida en Panamá.

“Es muy fácil reconocer los grandes esquemas de corrupción, pero nos cuesta condenar los pequeños actos corruptos del día a día. La gente penaliza a un político que roba, pero no castiga a aquel que le paga 5 dólares al policía para que no le ponga una boleta por conducir y hablar por el celular”, reconoció la directora de la ONG en Panamá, Olga de Obaldía.

Algunos de los escándalos que más han conmocionado a la sociedad panameña en los últimos tiempos tienen que ver con las distintas corruptelas del Gobierno anterior.

El expresidente Ricardo Martinelli (2009-2014), está detenido en EE.UU. desde el pasado 12 de junio en el marco de un proceso de extradición por un caso de escuchas ilegales, y tiene en Panamá al menos otra decena de causas judiciales pendientes.

Además, dos de sus hijos tienen una orden de búsqueda y captura internacional por supuestamente haber recibido sobornos de la multinacional brasileña Odebrecht.

“El pasado Gobierno ha afectado de manera muy negativa a la imagen del sector empresarial porque estaba lleno de empresarios corruptos. Panamá necesita líderes en los que la juventud pueda fijarse”, indicó el expresidente de la cámara comercial.

La corrupción, añadió García, nace de la falta de valores, de la excesiva permisividad de la sociedad, de la debilidad del sistema judicial y de la impunidad.

En el marco de esa ausencia de castigo se inscribe una crítica constante de diversos sectores a la Asamblea Nacional y al Supremo, que parecen haber pactado que nunca se investigarán el uno al otro, como indica la ley.

En ambos poderes públicos duerme el sueño de los justos, decenas de denuncias. Un ejemplo es la reciente decisión del Supremo de no investigar a 13 diputados por el supuesto mal uso de millones de dólares que la Asamblea puede entregar como donaciones.

A su vez, los legisladores habían desestimado, semanas antes, ocho denuncias contra el presidente del Supremo, José Ayú Prado, acusado de supuestos delitos contra la administración pública.

El Ministerio de la Presidencia, a través de la Unidad de Análisis Financiero (UAF), es otro de los entes que busca recuperar los valores perdidos y concienciar a la sociedad de los riesgos que conlleva el lavado de dinero.

“Un mal negocio, puede cambiar tu vida. Desconfía de quien te proponga negocios fáciles, si aceptas dinero de dudosa procedencia contribuyes con el blanqueo de capitales y financiamiento del terrorismo”, reza un cartel del ente público.

Para la directora del capítulo panameño de TI lo que de verdad evita la corrupción no es el castigo, sino la implementación de estrictos controles en las instituciones y la construcción de férreos valores morales en la sociedad. Lo primero, añadió, sigue siendo una tarea pendiente; lo segundo, al menos, ya está en marcha.

“Creo que la sociedad está despertándose y que va a haber un antes y un después tras todos estos escándalos”, manifestó por su parte el antiguo líder empresarial. EFE

Apple Store Google Play
Continuar