RESUMEN
Escuché en alguna oportunidad, que en estos momentos no recuerdo el lugar ni la fecha, que algunos artistas mexicanos no tenían necesidad de salir de su país para vivir de su arte. Con presentaciones en establecimientos aztecas les era suficiente para lograr ganancias.
Parecería una utopía, pero puede ser una realidad. Sueño con que algún día productores y productoras dominicanos vivan de la demanda de sus creaciones en el mercado nacional.
Aspiro a que emprendedores y emprendedoras puedan vender sus mercaderías en el país, y sus frutos sean capaces de satisfacer sus expectativas económicas.
Esto es quimérico debido a que la sociedad dominicana carece de un mercado nacional que absorba la oferta vernácula, que permita su reproducción.
No es cierto de que por nuestro país no contar con más de diez millones de habitantes, se hace imposible la conformación de un mercado interno que drene la producción dominicana. Hay un montón de países con menos población que el nuestro en donde el mercado es apetecible a nivel internacional.
¿Qué es lo primero que se requiere para que un mercado nacional se haga una realidad? Lo primero es que la población dominicana cuente con los ingresos necesarios para demandar productos y servicios.
Si analizamos los salarios estatales veremos que exhiben altibajos, pero llevados a una media estadística, se notará que los sueldos gubernamentales satisfacen el poder de demanda.
Sin embargo, no así se puede decir de los salarios del sector privado, los cuales son muy bajos, lo que imposibilita que empleados y empleadas de empresas privadas puedan adquirir bienes y servicios producidos por el mercado nacional.
Hay que reconocer que siempre hay nuevas oportunidades para el inicio de la construcción de un mercado nacional.
Resulta esperanzador la convocatoria por parte del ministro de Trabajo del Comité Nacional de Salarios para el próximo 9 de noviembre, por lo que se presenta de nuevo una buena oportunidad para que se vaya por el sendero de la fabricación de un potente mercado nacional.
Un aumento de salario en sector privado redinamizaría el capitalismo dominicano, pues incrementaría la demanda de productos nuestros, lo que crearía una dinámica en las fuerzas productivas y las relaciones de producción, reproduciendo y legitimando a la sociedad en su totalidad.
Ojalá el empresariado nuestro vea más allá de la curva y permita un aumento de salarios en el sector privado que siente las bases para el anhelado mercado nacional.
Por Elvis Valoy




