Presidentes de la JCE

Por Jesús M. Guerrero

“Mi crítica renuncia a ser imparcial o agnóstica, si la verdadera crítica puede serlo, cosa que no creo absolutamente. Toda crítica obedece a preocupaciones de filósofo, de político o de moralista.” José Carlos Mariátegui

En estos momentos la elección de los nuevos miembros del pleno de la Junta Central Electoral es determinante para la estabilidad democrática del país, muchos desde la acera política abogan y pregonan por los tristemente célebres independientes, lo cual está muy bien, pero nadie debe olvidar que este pleno saliente estaba conformado por notables e “independientes” y protagonizaron un rotundo fracaso en perjuicio de la institucionalidad del país, nos sometieron a un retroceso de épocas superadas.

Cuando vimos los nombres de Castaños Guzmán, Imbert Brugal, Saladín y otros, todos pensamos que los comicios del 2020 cumplirían con todo criterio democrático y fue todo lo contrario desde las primarias del 6 octubre, las observaciones al uso inadecuado del voto automatizado fueron ignoradas por el Presidente de la JCE y su respuesta fue el chiste de mal gusto del método de ritmo y seguido de la renuncia más corta de la historia por la cual surgió el mote de “rapidín”, lo más sano para el país es que ninguno de ellos aspire a permanecer en tan importante órgano estatal, aunque hay dos que hicieron oficiales sus pretensiones continuar en dichos puestos.

Hay grupos políticos que ponderan a Román Jáquez y a Madera Arias, resaltando su imparcialidad, pero ambos fueron funcionarios del Ministerio Publico durante los gobiernos del PLD y los argumentos para proponerlos quedan en duda al salir desde dirigentes de organizaciones políticas, es decir, resulta una incoherencia condenar las legítimas aspiraciones del Dr. Eddy Olivares que cuenta con todas las condiciones exigidas por la ley y tiene una ventaja que los demás carecen, ya que fue miembro del pleno de la JCE y en el ejercicio de sus funciones aplicó el criterio de imparcialidad.

El artículo 12 de la Ley Orgánica de Régimen Electoral 15-19 sobre el Requerimiento Presidente de la Junta Central Electoral, establece que para ser presidente y suplente de presidente de la Junta Central Electoral se requiere: ser dominicano de nacimiento u origen, tener más de 35 años de edad y estar en pleno ejercicio de los derechos civiles y políticos, ser licenciado o doctor en derecho, con doce años mínimo de ejercicio.

La gestión pasada fue tan traumática que reivindicó la de Roberto Rosario y paso a ocupar un lugar junto a las vergonzosas administraciones del órgano electoral de Froilán Tavares y Hugo Álvarez Valencia ambos manchados por los comicios de 1990 que arrebataron el triunfo por medio de prácticas non sancta al profesor Juan Bosch y la encabezada por Manuel García Lizardo que organizó unas elecciones infames por el fraude de 1994 que arrebató de forma fraudulenta la victoria de Peña Gómez, junto a esos nombres reposa el de Julio Cesar Castaños Guzmán, solo que está vez no hubo la manifestación de vulnerar la expresión popular alterando los resultados, aunque esa era la intención, por primera vez en nuestra historia republicana no pudimos ni siquiera ejercer el derecho al sufragio con la suspensión de las elecciones municipales.

Por eso la frase del filósofo griego, Demócrito de Abdera le queda como anillo al dedo a Castaños Guzmán y a esos pasados Presidentes de la JCE que no estuvieron a la altura de las circunstancias, citó: “Todo está perdido cuando los malos sirven de ejemplo y los buenos de mofa.”

Este es el momento de abandonar el falso concepto de “independientes”, más cuando el pleno que cesará en sus funciones próximamente, demostró que los pseudos independientes terminan como dependientes de gobiernos que ejercen el poder desmedido como la administración pasada.

Creo prudente apostar a la experiencia y como reza en las sagradas escrituras por sus frutos los conoceréis y el país conoce la hoja de servicios del Dr. Olivares, sin señalamientos ni manchas. Para encontrar al próximo Presidente de la JCE no hay que salir con la lámpara de Diógenes de Sinope, la mejor apuesta es un hombre probo como Eddy Olivares.

Concluyo con la frase de la Divina Comedia de Dante, citó: “El más oscuro rincón del infierno está reservado para aquellos que conservan su neutralidad en tiempos de crisis moral.”

Por; Jesús M. Guerrero

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