RESUMEN
El Nuevo Diario, San Salvador, (EFE).- El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ingresó este domingo al Parlamento, custodiado por militares y policías, algunos de los cuales también ingresaron al recinto, para dar inicio a una sesión extraordinaria sobre un polémico préstamo para financiar un plan de seguridad contra las pandillas.
«Vamos a dar inicio a esta sesión plenaria extraordinaria tal como lo establece el artículo 167 de la Constitución», señaló el mandatario, quien se ubicó en la silla que le corresponde al presidente del Congreso, Mario Ponce, que no se hizo presente a la convocatoria.
Bukele hizo una oración y luego salió del salón de sesiones del Congreso para dirigirse a una multitud de personas que lo esperaban en una de las entradas del órgano Legislativo. Les dijo que acababa de hablar con Dios y este le había dicho que debía esperar un poco más: «Todos los poderes fácticos de país lo saben. Si quisiéramos apretar el botón, sólo apretamos el botón. Pero, pero, pero yo le pregunté a Dios y Dios me dijo: ´paciencia, paciencia, paciencia…´».
Bukele dijo que solo necesita «apretar un botón» pero dará una semana a los diputados para que le aprueben el préstamo de $109 millones que pidió para financiar la fase tres del Plan Control Territorial.
Desde el viernes, Bukele convocó a los ciudadanos a presentarse hoy a la sede de la Asamblea Legislativa para presionar y exigir la aprobación de dicho préstamo, que no ha sido avalado porque integrantes de la Comisión de Hacienda aseguran que el Ejecutivo no ha explicado con detalle en qué será ejecutado el dinero. EFE




