RESUMEN
REDACCIÓN INTERNACIONAL.– El presidente de Irán agradeció públicamente a España por su postura contraria a los ataques de Estados Unidos e Israel contra su país, en medio de la creciente escalada militar en Oriente Medio.
El mandatario iraní, Masud Pezeshkian, expresó su reconocimiento a través de la red social X, donde afirmó que la posición española demuestra que “todavía hay ética y conciencias despiertas en Occidente”.
“España ha actuado de manera responsable al oponerse a las violaciones de derechos humanos y a la agresión militar de la coalición sionista estadounidense contra países como Irán”, escribió el jefe de Estado iraní.
Respaldo a la postura de Pedro Sánchez
El mensaje de Pezeshkian llega después de que el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, advirtiera que España no será “cómplice de algo malo para el mundo” como —según sus palabras— es la actual guerra en Oriente Medio.
Sánchez aseguró que Madrid no modificará su posición “por miedo a represalias”, en alusión a las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha planteado posibles medidas comerciales contra España por su negativa a respaldar operaciones militares contra Irán.
Bases militares en el centro de la controversia
El Ejecutivo español también ha rechazado el uso de las bases de Rota y Morón —de utilización conjunta con Estados Unidos— para eventuales operaciones vinculadas al conflicto con Irán.
Esta decisión ha generado tensiones diplomáticas con Washington, que busca mayor coordinación de sus aliados europeos en la región. Sin embargo, la postura española ha recibido respaldo de líderes de instituciones de la Unión Europea y de gobiernos como el de Francia.
Escalada y presión internacional
Las declaraciones del presidente iraní se producen en un contexto de alta tensión geopolítica, con intercambios de amenazas y acciones militares que han elevado la presión sobre los socios europeos de Estados Unidos.
Para Teherán, la negativa de España a apoyar la ofensiva militar representa un gesto político relevante dentro del bloque occidental. Para Madrid, en cambio, se trata de mantener una línea coherente con el derecho internacional y la búsqueda de una salida diplomática al conflicto.
El intercambio de mensajes evidencia cómo la crisis en Oriente Medio no solo redefine equilibrios militares, sino también relaciones diplomáticas dentro de Europa y entre aliados históricos.




