RESUMEN
BAGDAD.- Las autoridades iraquíes expresaron este domingo preocupación por los ataques de drones cerca del aeropuerto de Bagdad, que amenazan directamente a una prisión de alta seguridad donde están detenidos presuntos yihadistas del grupo Estado Islámico (EI).
Desde la guerra lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán, facciones armadas iraquíes proiraníes reivindican a diario ataques a tropas estadounidenses en Irak y en Oriente Medio.
Apuntan sobre todo, en el aeropuerto internacional de Bagdad, a una base militar que hasta hace poco albergaba efectivos de la coalición internacional antiyihadista, así como a un centro diplomático y logístico estadounidense donde aún hay militares.
«En los últimos días, los alrededores del aeropuerto y de la prisión de Al Karj han sido el blanco de ataques repetidos, algunos muy cerca» del centro penitenciario, advirtió el Ministerio de Justicia en un comunicado.
A mediados de febrero, más de 5.000 presos sospechosos de pertenecer al EI fueron trasladados de Siria a esta prisión, antiguo centro de detención del ejército estadounidense.
Según el ministerio, los ataques «más intensos» tuvieron lugar el sábado, con seis bombardeos por la noche.
El gobierno iraquí está preocupado «por el impacto potencial en la seguridad de la prisión, que alberga a detenidos terroristas extremadamente peligrosos» y los posibles «daños a las infraestructuras» penitenciarias.
En 2014, los combatientes del EI se apoderaron de casi un tercio del territorio iraquí y de vastas regiones en la vecina Siria.
Fueron derrotados en 2017 en Irak, tras ofensivas devastadoras de las fuerzas de seguridad iraquíes, apoyadas por la coalición internacional liderada por Estados Unidos.




