RESUMEN
LeBron James debe ser el mejor baloncestista de los últimos años y muchos dicen que de todos los tiempos. Amalo u ódialo, pero es la figura que más aporta a la NBA en estos momentos. De hecho, cuando se vaya, este año u el otro, quizás la liga no tendrá una figura como él tan mediática en tan poco tiempo.
LeBron es sinónimo de atleta, de inspiración, de perseverancia, es una voz que mueve, es el tipo que cuando habla lo escuchan; LeBron es LeBron y sabe mercadearse.
Ahora bien, lo que hizo con el anuncio de la marca de licor rayó en lo ridículo. Se mofó de la prensa, de los fanáticos, de muchos atletas que esperaban otro tipo de noticia. Usó sus medios, su influencia, sus redes, se ganó una gran cantidad de dinero, pero, ¿cuánta gente se le fue?
El martes todo el que gusta del baloncesto, y hasta los que no, esperaban una noticia de verdad, por el significado de LeBron para ese deporte, y defraudó.
“La ‘Decisión 2’ de LeBron James era un anuncio publicitario”, tituló ESPN. “La última de ‘tacañón’ James destapa su afán por el dinero”, señala Marca en su portal web. El País de España tituló “El feo truco de LeBron James: de jugar con anunciar una retirada… a promocionar licores”. Mientras que Los Ángeles Times publicó en su portada principal “LeBron James anuncia “la decisión de todas las decisiones”: era un anuncio”.
Si le quedó bien, sí, tanto a él como a la empresa de licor, el objetivo como marca e influencia llegó.
Pero al final, ¿ganó?
Pienso que no…debió manejar su intachable imagen. Eso no se logra de la noche a la mañana. LeBron mantuvo a mucha gente en vilo, se pensaba que era algo más serio, principalmente con su carrera como jugador de la NBA.
A sus 40 años y con 23 temporadas, LeBron sigue generando un nivel de atención pocas veces visto en el deporte.
De hecho, ya he leído que hay fanáticos que lo van a demandar, porque compraron boletas caras para un posible partido de retiro. Y las cosas no se quedarán así, vendrán más…
Dejo esta cita de Stephen A. Smith, de ESPN
«Creo que un crítico lo dijo mejor: si haces una mala película, normalmente no tienes secuela. Así que si ves ‘La Decisión’ y cómo se manejó… uno pensaría que no querría recordárselo a la gente. Por desgracia, no le hizo caso. Era cursi, era vergonzoso, todo eso; lo sabemos”.
