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19 de enero 2026
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OpiniónJulia Muñiz SubervíJulia Muñiz Suberví

“Policía no me mate”

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RESUMEN

Analizando noticia... por favor espera.

Iniciamos la semana con la triste e indignante noticia de la muerte del joven de 24 años de edad, David De Los Santos, producto de golpes y heridas que fuesen propiciados en las instalaciones del destacamento de la Policía de Naco. Una nube negra de diversas teorías de lo ocurrido oscurece el escenario aterrorizando a la población el hecho de que un ciudadano, común y corriente, circulaba libremente por una plaza comercial y producto de una situación, no esclarecida, fue llevado al cuarto de seguridad y entregado a la Policía Nacional para, en menos de 24 horas, sus familiares retirasen su cuerpo sin vida, brutalmente golpeado, de la morgue de un hospital; conmoviendo las fibras más profundas del ser que nos lleva a pensar: ¿Y si fuera? o ver las desgarradoras imágenes de su madre: ¿Y si fuera mi hijo?.

El cuerpo castrense llamado a preservar nuestra vida e integridad, a garantizar nuestra seguridad, paz y orden, por años, ha sido la institución que nos quita el sueño y sosiego, dedica a violentar nuestros derechos e imponernos su autoridad con el objetivo de obtener beneficios personales o por placer. Desde pequeña me crié con la concepción social de que un policía representaba el mismo peligro que un delincuente, concepto que fue arraigándose a medida que iba creciendo hasta llegar a mi etapa profesional donde padecí de los síntomas de este mal social.

La problemática de la Policía Nacional es una deuda histórica de los mandatarios con la sociedad dominicana desde su creación por el dictador Rafael Leónides Trujillo en 1936 hasta hoy. Los dominicanos hemos visto desfilar un sin número de gobernantes, ministros de Interior y Policía y directores sin reflejarse ninguna mejoría, es como si la institución tuviese vida propia y pautase la ruta crítica operativa a la que simplemente los actores del momento se adhieren.

Desde la creación de su plan de gobierno, el presidente Luis Abinader, estableció su compromiso con la transformación de la Policía Nacional, y así lo ha demostrado conformando un comisionado para analizar y determinar los pasos a seguir en un proceso fácil de decir y complejo de ejecutar para cualquier mandatario por lo delicada de las funciones institucionales, los recursos humanos y económicos con los que se pudieran contar, así como los ineludibles tiempos de implementación para alcanzar una verdadera transformación.

El Comisionado para la reforma nos ha presentado la rápida implementación de medidas para “garantizar” nuestra integridad, sin embargo, la población no espera más, necesitamos de medidas drásticas y fuertes que envíen una señal a lo interno de la institución de que no se permitirá un abuso más, y para ello la figura llamada a ejecutar es el Director de la Policía Nacional, el gran ausente, y sobre quien recae la responsabilidad de dirigir y controlar las unidades para cumplir con la misión asigna.

 

Julia Muñiz Suberví

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