RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – “Un desalmado me arrancó el amor de mi vida”, con este reclamo de justicia, Iván José Diloné Tineo, pidió a las autoridades que la muerte de su esposa no quede impune, a quien un vecino le infirió tres estocadas por discutir con su mujer, por un agua aposada en el frente de su casa. También indicó que Figueroa se encontraba en estado de gestación al momento de su muerte,
La occisa, Paola Figueroa Castillo, de 23 años de edad y quien era madre de dos niños, se encontraba en su casa, cuando una vecina y ella empezaron a discutir por el agua posada. La trifulca entre las féminas se extendió y el esposo de una de ellas se sumó, pero con un palo y un arma corto punzante, con la cual terminó con la vida de la joven.
Según los familiares de la fallecida, la vecina aún está prófuga de la justicia, mientras que el esposo, identificado como Jesús Geraldo Herrera guarda prisión preventiva en el Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo-Hombre hace seis meses.
El hecho se registró en el Ensanche Espaillat, calle 24 de Abril, del Distrito Nacional. De acuerdo al relato del esposo de la víctima, todo fue por un pequeño percance, la mató como si fuera un perro.
“Yo recuerdo ese día que me llamaron para decirme que mi mujer había tenido un problema, yo la dejé en la casa con los muchachos, y me dan esa mala noticia, yo todavía no lo creo”, rememora el hombre atormentado.
Reprochó la acción del imputado, al decir que los hombres están para mediar situaciones, «no meterse en pleitos de mujeres».
Mientras que la abuela de la fenecida, dijo que no entiende porqué no condenan al supuesto asesino de su nieta, puesto que hay videos que evidencian su culpabilidad.
“A este caso le están dando larga porque él tiene un pariente que es militar y lo está protegiendo, lo iban a mandar a La Victoria, pero el hermano consiguió que fuera para Najayo, las relaciones es lo que vale en este país”, lamentó la señora.
En ese sentido, piden justicia, alegando que han pasado seis meses y el Cuarto Juzgado de Instrucción del Distrito Nacional reenvía el caso sin ninguna justificación.
Mientras que Mónica Figueroa, madre de Paola esperaba que trasladaron al verdugo de su única hija, le vociferaba “asesino, asesino, asesino, hay una justicia divina de la cual no puedes escapar”.




