RESUMEN
BOGOTÁ.– El presidente de Colombia, Gustavo Petro, denunció que su país estaría siendo objeto de bombardeos desde Ecuador, tras el hallazgo de una bomba lanzada desde un avión en una zona cercana a la frontera entre ambas naciones.
“Ha aparecido una bomba tirada desde un avión. Se va a investigar bien los hechos, muy cerca de la frontera con Ecuador, lo que ratifica parcialmente mi sospecha. Sin embargo, hay que confirmar que están bombardeando desde Ecuador y que no se trata de grupos armados”, expresó el mandatario durante un consejo de ministros.
La denuncia se produce en un contexto de creciente tensión bilateral, marcado por una disputa comercial iniciada en enero por el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, quien impuso una “tasa de seguridad” del 30 % a las importaciones colombianas, alegando falta de cooperación en la lucha contra el narcotráfico en la frontera.
Escalada de tensiones entre Colombia y Ecuador
En respuesta, Colombia aplicó aranceles a 73 productos ecuatorianos y suspendió el suministro de electricidad hacia ese país. Como contramedida, el Gobierno de Noboa elevó las tarifas por el transporte de crudo colombiano a través de uno de sus principales oleoductos y, desde el 1 de marzo, incrementó el gravamen al 50 %.
Petro aseguró que “van muchos estallidos” en la zona fronteriza y anunció que hará pública una grabación recibida por su Gobierno desde Ecuador, que podría aportar información clave sobre los hechos denunciados.
Petro pide intervención de EE.UU. para evitar conflicto
El mandatario colombiano también reveló que solicitó la semana pasada la mediación del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con el objetivo de evitar una confrontación directa con Ecuador.
“Le pedí que actúe y llame al presidente de Ecuador, porque nosotros no queremos ir a una guerra. La soberanía nacional se respeta”, afirmó Petro, quien advirtió que el artefacto encontrado sigue activo y representa un riesgo inminente.
Cooperación internacional y seguridad en la región
En medio de esta crisis, Ecuador ha reforzado su cooperación con Estados Unidos mediante la apertura de una oficina del FBI en su territorio, destinada a combatir el crimen organizado transnacional.
Este acuerdo incluye la creación de una unidad policial conjunta para enfrentar delitos como el narcotráfico, el lavado de dinero, el tráfico de armas y el financiamiento del terrorismo.
Además, ambos países han desarrollado operaciones militares conjuntas en territorio ecuatoriano contra organizaciones consideradas “terroristas”. En una de estas acciones, fue bombardeado un campamento de los Comandos de la Frontera, grupo disidente de la antigua guerrilla de las FARC.
La situación mantiene en alerta a la región ante el riesgo de una mayor escalada política y militar entre Colombia y Ecuador.




