EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – El revendo Joel Villafaña, durante su reflexión de la cuarta palabra pronunciada este Viernes Santo en el Sermón de la Siete Palabras, le exhortó a la ciudadanía a continuar valorando y respetando a la Policía Nacional pese al hecho sucedido con la pareja de esposos asesinada en Villa Altagracia por miembros del orden público.
“Y aunque hoy lamentamos un hecho trágico, provocado por miembros de la Policía Nacional, y aunque la reforma de la Policía al igual que todas las instituciones se hace necesaria, no podemos dejar de respetar, valorar e incluso intentar ayudar a quienes tiene el deber de protegernos y cuidarnos”, expresó.
Reprobó que a los policías, “a los que hacen sus trabajos y pasan tantas crujías” se les pague tan mal cuando “se suponen que deberían ser pagados y tratados como héroes por arriesgar sus vidas por los ciudadanos”.
Villafaña, ofreció la segunda palabra titulada “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” donde condenó el abandono social que vive actualmente la sociedad dominicana, donde a su juicio, prima el interés y el beneficio antes que la solidaridad desinteresa.
El revendo precisó que, “ese egoísmo e interés se ve reflejado día a día en los diferentes sectores del país donde se manifiestan robos, asientos y agresiones, que denotan el abandono de las autoridades, entidades religiosas y sociales”.
Asimismo, condenó el olvido en que las autoridades han puesto a los hospitales y a los enfermos mentales, así como también los incumplimientos de las promesas hacia los jóvenes dominicanos.
«A los jóvenes del país se les promete programas como el Primer Empleo, Empleo Digno, Juventud Emprendedora, para que puedan obtener experiencias laborales y luego de un tiempo echan al olvido estos programas prometidos, por lo que estos se preguntan ¿Por qué las autoridades nos han abandonado?
Llamó a que las autoridades no se olviden de los que están en prisión, de los migrantes y los obreros “que desean ver ese crecimiento económico reflejado en ellos también”.
En ese sentido, Villafaña propuso la despolitización gradual de las instituciones para evitar “los dramas de despidos” que se vive luego de un cambio de gobierno.
Como solución al «desamparo social» sugirió la realización de diálogos donde cada quien pueda emitir sus opiniones para llegar a un equilibrio permanente y productivo sin imposiciones y manipulaciones.




