RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – El periodista Edward Ramírez realizó un pronóstico sobre quiénes serán los próximos ministros nombrados por el presidente Luis Abinader.
Según sus declaraciones, los siguientes nombramientos incluirán a Carlos Bonilla como nuevo ministro de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), Wellington Amín Arnaud como ministro de Vivienda y Edificaciones, Luis Miguel de Camps como ministro de Medio Ambiente, Jesús (Chú) Vásquez como Cónsul Dominicano en la ciudad de Nueva York y José Paliza como Canciller de la República.
Ramírez hizo estos comentarios durante la emisión del programa «Enfrentados», transmitido por la plataforma digital El Nuevo Diario TV.
(Ve programa)
El periodista también mencionó que el director del Instituto Nacional Formación Técnico Profesional (INFOTEP), Rafael Santos, se convertirá en el nuevo ministro de Educación, Eduardo (Yayo) Sanz Lovatón será el nuevo ministro de Hacienda y el Ministerio de Energía y Minas sería ocupado por Ito Bisonó.
Además, Ramírez opinó que la sustitución de Miguel Ceara Hatton será una de las mejores que realizará el presidente, argumentando que es un enemigo de los recursos naturales del país.
«Ha cerrado los ojos ante múltiples excavaciones perjudiciales para nuestros recursos naturales en parques nacionales y áreas protegidas del país», expresó.
En ese contexto, mencionó específicamente la instalación de una planta de energía eléctrica en la playa “Los Negros” de Azua, lo cual calificó como una irresponsabilidad y un atropello ambiental. «Su gestión como ministro de Medio Ambiente ha sido un fracaso», sostuvo.
Otra figura que espera sea sustituida inmediatamente es la directora de la Oficina Nacional de Estadística, a quien criticó por su manejo del censo y la forma en que contó a los dominicanos. «Es una vergüenza. Miles de dominicanos fueron excluidos debido a los constantes escándalos provocados por los empleados mal pagados de esta institución y sus directivos», añadió.
«Considero que la gestión de Miosotis Rivas al frente de la Oficina Nacional de Estadística (ONE) ha sido un fracaso».




