Peleas que no valen la pena

Por Francisco Rafael Guzmán martes 15 de septiembre, 2020

Por: Francisco Rafael Guzmán F.

La periodista Niza Campos, en el Diario Libre del 11 de septiembre 2020, escribe un artículo o reportaje sobre la lucha electoral entre los partidos en medio de la pandemia del corona Virus o COVID-19. La destacada comunicadora escribió ese artículo o reportaje, con el  título: ¿Cómo la democracia dominicana “peleó” con el coronavirus? Ahora bien,  ella dice que la crisis sanitaria apuntaba a que se interrumpiera la vida democrática, pero el liderazgo (político) superó todos los desafíos. Lo primero que hay que preguntarse si el aplazamiento de una fecha es la interrupción del orden “democrático”.

A mi entender, no significa la interrupción del orden democrático, sin dejar de tomar en cuenta de que el pueblo dominicano (mayoritariamente) estaba harto del danilismo, pero la pandemia  que no es un conflicto bélico es una causa de fuerza mayor. Al parecer es la madre la naturaleza la que ya está diciendo hasta aquí, basta de agresiones a los ecosistemas. Aquello, de que los virus (organismos que alteran el patrón genético de las células) posiblemente existan desde que se formaron las primeras bacterias hace 3,500 millones de años, pero la realidad es que podemos cuidarnos de ellos y al parecer con lo que hacemos estamos contribuyendo a que sean más agresivos contra nosotros.

El papel de la Junta Central Electoral en la presente coyuntura, partiendo desde la fecha de la celebración de las primarias del Partido de la Liberación Dominicana y  del Partido Revolucionario Moderno, fue cuestionable y mediocre. No creemos que toda la responsabilidad es de la JCE, en cuanto a los resultados de la primaria del Partido de la Liberación Dominicana, pero lo de que a todo el mundo en su sano juicio le cabría es que fue fraudulenta para favorecer al candidato favorito del oficialismo.

Leonel Fernández hasta ahora no ha dado demostraciones de santidad, los procesos de privatización de los emporios estatales en sus gobiernos dicen todo lo contrario, pero a Danilo Medina la historia lo juzgará peor porque nunca antes los recursos del poder fueron usados de modos tan gansteriles como lo fueron en su finado gobierno.

Ahora bien, Niza que es una comunicadora relativamente joven, debería hacerse la pregunta: ¿cuál democracia es la que tenemos? Bueno, es una democracia burguesa, como la que existe hoy día en casi todos los países del mundo, después de la caída no del Muro de Berlín (1989) si no de la caída de la URSS y los demás Estados socialistas de Europa del Este. Aquí se elige gobierno nuevos cada cuatro años, pero eso no significa participación popular en las tomas de decisiones en los asuntos importantes que afectan a la población.

El congreso dominicano hasta ahora no ha funcionado como si fuera una asamblea del poder popular, porque las decisiones que toman los diputados y senadores no recogen el sentir de los ciudadanos.  Ella dice: “El 2020 será recordado en la República Dominicana por la pandemia del COVID-19 y por ser el año de los desafíos políticos y electorales que condujeron a la celebración de dos elecciones y a la instalación de un nuevo Gobierno”  Si es un cambio de gobierno, porque tenemos caras nuevas, pero las acciones de los gobiernos son las que importan. Desde el punto de vista de cómo se enfrenta al COVID-19, en Cuba y Vietnam hay una democracia más funcional que la que aquí tenemos, porque de seguro que la mayoría de su población está más de acuerdo con lo que se decide y el sentir de la población se toma más en cuenta que aquí.

De nada sirve la lucha contra la corrupción, si el gobierno de Abinader  comienza a privatizar la distribución de la electricidad, si se privatiza a Punta Catalina después de todas las deudas en que incurrió el muy  corrupto gobierno de Danilo Medina, si sigue entregando el oro dominicano y si descuida el medio ambiente quizás por pensar tanto en las construcciones y las inversiones turísticas. Es muy posible que este gobierno se centre mucho en las inversiones en las empresas de servicios, descuidando tal vez la agropecuaria y la producción industrial transformativa.

Quisiera equivocarme y que no resultara ser así, es decir, que todo lo que el autor de este párrafo no ocurriera en este gobierno. Da vergüenza, el hecho de que en este país casi no se fabrica casi nada, desde antes y sobre todo después de que se han firmado todos los acuerdos de libre comercio.

El neoliberalismo que nació en el gobierno de Jorge Blanco provocó quiebras de empresas industriales y de farmacias, fábricas de camisas, zapatos y otros productos industriales. Muchos de esos productos son de industrias que no afectan o afectan muy poco los ecosistemas. No basta la lucha contra la corrupción si se favorece tanto al capital privado en la inversión privada y se sigue  estimulando la explotación inmisericorde de los trabajadores.

Los partidos políticos concurrentes, el gobierno anterior y la Junta Central Electoral son los grandes responsables de la matazón de dominicanos por la celebración de las elecciones presidenciales y congresuales del 5 de julio. No hay otros responsables. Llama la atención de que el ex Ministro de Salud llegara a decir que las elecciones se iban a celebrar, cuando él ni era jefe de Estado ni era vocero de la Junta Central Electoral.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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