RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- El pastor Alvin Peña indicó que la palabra de Dios establece que en el matrimonio cristiano las relaciones sexuales entre las parejas corresponden a un deber conyugal, donde ni el hombre ni la mujer deben negarse el uno al otro, a no ser que haya mutuo consentimiento, por lo que indicó que una relación sexual no cosentida, en este caso, no es una violación.
“Lo que establece la palabra de Dios en el matrimonio cristiano es que las relaciones sexuales entre la pareja corresponden a un deber conyugal, donde ni el hombre, ni la mujer, deben negarse el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, y luego deben tener intimidad para evitar las tentaciones carnales o riesgos de infidelidad. Lea 1ra. Corintios Cap. 7”, expresó Peña.
En tal sentido, sostuvo que el matrimonio es para hombres que sepan valorar a sus esposas y para mujeres sabias que edifican bien su casa, y en donde debe predominar el respeto, e indicó que si esto funciona, la intimidad estará garantizada.
Puntualizó que el día en que una persona se sienta violado o violada por su pareja, automáticamente eso dejo de funcionar, debido a que la intimidad debe ser un deleite placentero para ambas partes, no un problema donde uno de los dos se sienta que pueda terminar en la cárcel.




