RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, REDACCIÓN ECONÓMICA. – Durante el período 2016-2023 los ancianos o personas con edad de 60 años o más en la República Dominicana, tienen una importante participación laboral, donde el género dominante es el masculino frente al femenino.
En el año 2016 los hombres exhibieron un 67.4 % de la población ocupada en comparación con el 32.6 % de las mujeres. Así lo dio a conocer el “Boletín Demográfico y Social 2024, Adultos mayores en República Dominicana: Un breve análisis”, de la Oficina Nacional de Estadística (ONE), donde indica que en el año 2023 los hombres tuvieron una mayor participación tanto en la categoría ocupada como en la desocupada y tienden a ser más propensos para la desocupación.
En ese mismo año el género masculino obtuvo un porcentaje equivalente a un 65.3 % y las mujeres un 34.7 % de la población ocupada. Sin embargo, en ese período las mujeres alcanzaron alrededor del 67.8 % (el nivel más alto) en la participación inactiva y el documento dice que esto podría ser causado gracias a los roles de géneros tradicionales, donde las féminas tienen más oficios menos remunerados y esto trae como consecuencia la disminución de su incursión en el mercado laboral. “La elevada tasa de inactividad entre las mujeres hace posible la necesidad de implementar políticas que fomenten una mayor inclusión y equidad de género, tales como la mejora de la flexibilidad laboral y el apoyo a las responsabilidades familiares”, dice el boletín.
La inactividad tuvo un crecimiento significativo desde el año 2016 en la población de ancianos con 60 años y más, donde pasó de 732,506 a 1,016,858 hasta 2023, lo que muestra un aumento, no sólo en la ciudadanía adulta mayor sino también en su no participación activa en el mercado laboral.
Aspectos educativos
A pesar de que existe una cierta inactividad por estudios que ha crecido de 5,585 en 2016 a 12,503 en 2023, señalando un creciente interés en la educación continua entre las personas adultas mayores, en el transcurso de 2022-2023 la matrícula de esa población con edad de 60 años y más en programas educacionales representa diferencias de acuerdo al servicio educativo y el sexo.
Es preciso señalar que las mujeres tienen superior intervención en la educación de adultos mayores, exceptuando el programa PREPARA donde la actuación de hombres y mujeres es casi igual. Mientras que en el servicio Básico-General-Sobreedad Acelerado, las féminas muestran aproximadamente el 61.8% y el género masculino un 38.2%.
En cambio, la educación Adultos-Básica las mujeres representa el 100% de matriculados sin una participación por parte de los hombres, lo que deja claro una feminización en ese servicio educativo. Para la educación de Adultos-Media-PREPARA, las mujeres tienen una intervención activa con un 63.0 % frente al 37.0 % de hombres, sugiriendo un mayor interés femenino en completar la educación media.
De su lado, la educación de Adultos-Media-PREPARA-ACELERADA muestra una participación casi equivalente entre hombres (49.5 %) y mujeres (50.5 %), lo que expone un interés balanceado en acelerar la educación media de ambos géneros.




