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10 de febrero 2026
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OpiniónFrancisco Rafael GuzmánFrancisco Rafael Guzmán

Un Parque de Vehículos de Motor Insoportable

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RESUMEN

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La República Dominicana tiene un área de poco más de 48,000 km2, con una población que de ser al día de hoy no menos de 12, 000,000 de habitantes. Las carreteras y caminos del país hacia mediados de los 80 tenían una longitud de 17,000 kilómetros aproximadamente, pavimentados y sin pavimentar. Según la Dirección General de Impuestos Internos hacia el año 2013 había en el país 1, 522,298 vehículos de motor con cuatro ruedas o más; es decir, todos los vehículos de motor de cuatro ruedas o más, sin incluir los motores, bicicletas, triciclos y las carretas.

Si todos esos vehículos usted los estaciona en calles y carreteras que tenían y/o tienen una longitud de 17,000 kilómetros, tendríamos casi 90 vehículos de cuatro ruedas o más en cada kilómetro de carretera o calle,  aunque hoy día puede ser un poco más de 17,000, pero no podemos pensar la diferencia sea tan grande. Lo que si tenemos hoy día, más que nada, son carreteras más anchas.

De todos modos, imaginemos que 90 vehículos de cuatro ruedas o más son 90 vehículos, aproximadamente, por cada kilómetro de carretera. Esto es sin incluir motores de dos ruedas y otros vehículos que no son de motor. Es una exageración el parque vehicular que tiene la República Dominicana de hoy, sobre todo porque se trata de vehículos de motor que consumen combustibles fósiles derivados del petróleo, emisores de gases como el monóxido de carbono (CO) y el dióxido de carbono o anhídrido carbónico, cuyas cantidades emitidas ya no pueden los árboles o plantas de nuestro territorio procesarlas en su fotosíntesis. En consecuencia, nos estamos asfixiando con tantos vehículos de motor emitiendo gases y esos vehículos casi no tienen espacio para circular en nuestras calles.

El interés nacional debe estar por encima de cualquier grupo económico, lo cual es algo que el Estado debe tener en cuenta. No podemos importar alegremente para que un grupo se beneficie, un grupito de importadores, si con ello contribuimos a la hecatombe ambiental y todos somos perjudicados. Al calentamiento global del planeta contribuye la emisión de tantos gases tóxicos, por lo que nosotros en nuestro país como también los ciudadanos de otros países en sus territorios, debemos contribuir con la limpieza del planeta, y si es necesario reducir el parque vehicular reducirlo o sustituir los automóviles de combustibles fósiles por los que no consumen combustibles fósiles.

El modelo neoliberal, vigente en nuestro país desde 1984, ha resultado ser un modelo de capitalismo salvaje. Ya es tiempo de exigir la ruptura con ese modelo, no importa los grupos minoritarios que sean afectados porque dejen de lucrarse con el negocio de los carros, todos seríamos perjudicados con el colapso del medio ambiente.  Se habla de una fuerte sequía que va afectar a nuestra ciudad en los próximos años, pero aún no se hablara de ella y no ocurriera así, tenemos que pensar en los problemas de las enfermedades respiratorias que van a tener una alta incidencia con la proliferación de tantos gases tóxicos en el aire.

Si para el 2013 el parque vehicular de vehículos de 4 ruedas o más era de 1, 522,298, para el año 1966 era de apenas 38,984 y el número de  motores de dos ruedas para ese año era de unos 15,920. En casi medio siglo, trascurrido entre esos dos años, el número de vehículos de cuatro había aumentado  en ese período casi 39 veces la cantidad que teníamos. Se multiplicó por  más de 39 veces la cantidad de vehículos de cuatro ruedas o más que teníamos en 1966 y se multiplicó por más de 100 veces la de las motocicletas de  que teníamos en ese año.

El señor José Antonio Najri, importador de vehículos de motor, quien figuró en la boleta del  Revolucionario Dominicano en unas de las elecciones de los años 80 y fue electo diputado al Congreso de la República por ese partido, escribió en el número 799 de la Revista Ahora el 5 de marzo  1979 (Págs. 17-22) un artículo de varias páginas sobre el trasporte y los vehículos de motor. Quiso, como importador de vehículos, justificar la necesidad de importar automóviles para el trasporte de pasajeros. Utilizó alegatos, para que el gobierno abriera las importaciones de carros de pasajeros, como por ejemplo el desempleo.  Najri siendo en aquel entonces un importador de vehículos de motor, como es natural, se refería en su mencionado artículo a la no conveniencia de instalar en el país plantas ensambladoras de vehículos de motor. Deberá recordarse que la Santo Domingo Motors Company C x A  hizo durante un tiempo ensamblaje de las camionetas y Jeep marca Cacique.

Según Najri, en el 1979 había en el país unos 82,001 automóviles de pasajeros, año en el cual se produjo una crisis en trasporte como consecuencia de un alza en los precios de los combustibles. Esto último es algo que llama la atención, porque el número de automóviles (carros) de pasajeros (públicos y privados) era de apenas unos 26,773 en el año 1966; es decir, de 1966 el número de automóviles en el país se multiplicó por tres en 13 años, y la crisis petrolera comenzó en 1973, lo cual quiere decir que mientras  el petróleo subía de precio  (subió mucho a partir de 1973 en adelante  por varios años) se compraban más carros y en consecuencia se consumía más combustibles. La factura petrolera tenía que subir a unos niveles que hacía impagable la deuda, vendiendo nuestras exportaciones con los precios estancados en los mercados, sólo era pagable la deuda llegando a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y ajustándonos a sus medidas y al modelo neoliberal que nos impuso. Después de imponerse ese modelo es que se importan tantos vehículos de motor, como aspiraba José A. Najri, con el modelo neoliberal impuesto por el FMI.

Orlando Martínez, en un artículo escrito en el número 345 (Págs. 14…) de la revista Ahora del año de 1970, bajo el título: El Problema del Transporte de Sto. Domingo,  planteaba la necesidad de la colectivización del trasporte público con el uso de autobuses  como solución a dicho problema y daba cuenta de la escasez de guaguas en el mismo. Un punto de vista diferente al planteado por Najri en su artículo, escrito 9 años después del escrito por Orlando Martínez.

Hoy día en materia del trasporte de pasajeros y cargas, la única solución viable para el bienestar de la mayoría de la población, es que el Estado asuma el sistema de trenes eléctricos ( de propiedad estatal) urbanos e interurbanos  y de autobuses públicos (propiedad de los ayuntamientos) para el trasporte interurbano y urbano, así como servicios de taxi en áreas turísticas y limitación a la importación de vehículos particulares, no poniendo trabas a los que usen combustibles no fósiles, es decir, automóviles eléctricos, automóviles de gas natural y de cualquier energía limpia. Estimular a los que quieran comprar vehículos no contaminantes, siempre y cuando sea para que vayan desapareciendo los que contaminen, de todos modos no estimular el crecimiento de la cantidad vehículos particulares.

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