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15 de marzo 2026
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5 min de lectura Deportes

Para República Dominicana el béisbol es “como una religión”

Jugadores del equipo dominicano en el Clásico Mundial de Béisbol.
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RESUMEN

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EL NUEVO DIARIO, MIAMI.- República Dominicana ha dominado por completo el Clásico Mundial de Béisbol, convirtiendo cada juego más en una celebración del béisbol y del espíritu dominicano que en un simple partido. El equipo ha conectado 14 jonrones, la mayor cantidad del torneo, con los bateadores soltando el bate con alegría mientras el resto del club sale del dugout para festejar cada vez que la pelota vuela sobre la cerca.

“Todo empieza con lo que somos”, dijo Fernando Tatis Jr. “Empieza con nuestra cultura. En República Dominicana es con lo que crecemos, lo que vemos, cómo sentimos, cómo bailamos. Todo es mérito de República Dominicana y de lo que somos como personas”.

“Por eso tenemos jugadores tan emocionales, porque juegan por su país, se divierten, ven al público y todo eso”, externó Juan Soto. “Creo que eso saca todo de ti”.

Cuando República Dominicana se enfrente a Estados Unidos el domingo por la noche en el loanDepot park de Miami, no será solo un juego de béisbol. Será una muestra de orgullo nacional que roza el fervor religioso.

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“Hay tres cosas [en República Dominicana]”, agregó Vladimir Guerrero Jr. “Nuestra tierra, el béisbol y la Biblia”.

“Para nosotros, el béisbol es como una religión”, aseguró el gerente general del equipo, Nelson Cruz.

Cruz representó al país en cuatro torneos como jugador entre 2009 y 2023. “Es una forma de vida, una manera de salir de la pobreza, de divertirse. En República Dominicana no hay problemas políticos ni económicos cuando jugamos. Todo el país está enfocado en una sola cosa. Están unidos para apoyar a este equipo, y eso es lo que somos como país. Amamos el juego. Y el juego no es solo un juego, es una forma de vida”.

Esta selección ha mostrado esa emoción en cada jugada y en cada partido. Ya sea cuando otro jonrón se eleva por encima de la cerca o cuando Guerrero o Soto tienen que correr por las bases y lanzarse hacia el plato para evitar el out.

“Quizás no sean los corredores más rápidos”, dijo el manager Albert Pujols, “pero son muy agresivos en las bases. Cuando tienes un equipo que puede hacer daño no solo con el bate, sino también con la forma agresiva en que juega, entienden la importancia de este torneo para ellos, para el país, para nuestra patria”.

El equipo tiene un OPS colectivo de 1.090, prácticamente una alineación completa de Shohei Ohtani, quien tuvo 1.014 el año pasado. Han anotado 51 carreras, 11 más que Estados Unidos e Italia, que están empatados en el segundo lugar. También tienen efectividad de 1.98, la mejor del torneo. No es un club que dependa solo del poder, domina en todos los aspectos del juego, e incluso tiene su propio ministro de defensa.

“Tenemos muy buena ofensiva, buen bullpen y una defensa excelente, tanto en el cuadro como en los jardines. En un torneo corto como este hay que aprovechar cada error del rival y tratar de minimizar los propios”, externó Pujols. “Nuestro equipo ha mostrado gran defensa, incluido nuestro capitán, Manny Machado. Lo llamamos el ‘Ministro de Defensa’. Ha hecho grandes jugadas en la tercera base”.

La última vez que el país ganó el Clásico Mundial de Béisbol fue en 2013, cuando se convirtió en el primer equipo en hacerlo de manera invicta. Ahora que están en semifinales, tendrán que ser perfectos otra vez. Una derrota, un error, y el sueño se acaba. Pero incluso en la búsqueda de la perfección, el equipo recuerda por qué empezó a jugar béisbol: porque es divertido.

“Disfrutamos el juego. Vamos a mostrar nuestras emociones. Eso es parte de esto. Creo que todos quieren mostrar lo que sienten”, dijo el jardinero central Julio Rodríguez. “Jugamos un juego de niños, pero al más alto nivel, representando a nuestro país. No hay nada mejor que eso”.

Incluso nuevos jugadores se han unido a la fiesta. Austin Wells, elegible por su madre, conectó un jonrón de tres carreras para cerrar el triunfo por regla en siete innings ante Corea el viernes.

“Me siento más dominicano cada día”, afirmó Wells después del juego.

Ahora tendrán que vencer a un poderoso equipo de Estados Unidos, quizás el único junto a Japón con suficiente ofensiva para medirse con República Dominicana, un país cuyo talento beisbolero brilla más que en cualquier otro lugar del mundo. Ninguna nación fuera de Estados Unidos ha tenido tantos jugadores en Grandes Ligas, y su dirigente pronto podría convertirse en su quinto miembro del Salón de la Fama.

Cuando le preguntaron qué debe saber la gente sobre el béisbol dominicano, Pujols fue claro.

“Hemos sido un país bendecido, un pueblo bendecido por Dios, por el talento de nuestros jugadores, por los miembros del Salón de la Fama y por el ejemplo de los que vinieron antes”, dijo. “Y para ser honesto, somos jugadores muy orgullosos de representar a nuestro país”.

Cuando enfrenten a Estados Unidos en Miami, el ambiente podría sentirse como en Santo Domingo, La Romana o Santiago. Habrá banderas, cornetas y tambores entre miles de fanáticos, en un juego que se sentirá más como un festival.

“Nuestro país significa béisbol. Cuando usamos este uniforme no jugamos para nosotros, sino para todo el país, y ellos nos apoyan como nunca”, dijo Machado. “Nos apoyan aquí en el estadio, sentimos esa energía. Y al final, no jugamos por nosotros, jugamos por ellos”.

El juego puede ser divertido y el torneo una experiencia única, pero el objetivo es claro.

“Ganar el Clásico Mundial de Béisbol sería el sueño de todo el país”, dijo Cruz.

“Sería lo mejor que me podría pasar en mi carrera”, culminó Junior Caminero. “Lloraría”.