RESUMEN
BRUSELAS.– El secretario general de la Organización para el Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Mark Rutte, afirmó este jueves que los aliados mantienen “intensos debates” sobre cómo responder al bloqueo del estratégico estrecho de Ormuz por parte de Irán. El dirigente se mostró confiado en que, “como siempre”, lograrán una solución conjunta ante la crisis.
Durante una rueda de prensa junto al presidente de Rumanía, Nicusor Dan, Rutte explicó que las discusiones incluyen a Estados Unidos y al resto de aliados, centradas en definir la mejor estrategia frente a lo que calificó como un “enorme problema de seguridad” con impacto global.
Seguridad global en riesgo
El jefe de la Alianza subrayó que existe consenso en que el estrecho de Ormuz “no puede permanecer cerrado” y debe reabrirse con urgencia. Destacó que esta vía marítima es vital para la economía mundial, especialmente para el transporte energético, y advirtió que su interrupción resulta “inaceptable” para el comercio internacional.
Presión de Washington
En paralelo, el presidente estadounidense, Donald Trump, lanzó una advertencia sobre el futuro de la OTAN si los aliados no respaldan la ofensiva militar iniciada por su país e Israel contra Irán, elevando aún más la tensión diplomática dentro del bloque.
Europa marca distancia
Sin embargo, varios aliados europeos y Canadá han evitado comprometerse con una intervención directa. Países miembros de la Unión Europea han rechazado ampliar la misión naval existente en las cercanías del estrecho, evidenciando divisiones estratégicas dentro de la alianza.
España rechaza implicación militar
En este contexto, España también ha marcado distancia al negar el uso de sus bases militares por parte de Estados Unidos para operaciones vinculadas al conflicto con Irán, reforzando la cautela europea ante una posible escalada bélica en la región.




