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20 de enero 2026
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OpiniónAlfredo GarcíaAlfredo García

¿Oportunismo o meritocracia?

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RESUMEN

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Merecer el éxito antes que alcanzarlo
-Lester Bowles Pearson

 

La respuesta a esta interrogante la va a dar oportunamente el “tiempo que con su paso da salidas dulces a amargas dificultades”, como escribió Miguel de Cervantes, en su Don Quijote.

No cabe dudas que la meritocracia es la vía más expedita para alcanzar los objetivos trazados en la vida, pues como ganancia colateral deja siempre un sabor especial, un orgullo y un bienestar que de otro modo no se pudieran alcanzar tales gratificaciones.

Sin embargo, en el devenir del tiempo, he aprendido que hay un oportunismo bueno y es aquel que pone a disposición de los interesados aquella experiencia acumulada de quienes han vivido y en base a sus vivencias han construido conocimientos útiles para avanzar, creando de esa manera condiciones propicias para que quienes vienen atrás puedan construir sobre la zapata dejada por sus antecesores.

Quienes aprovechan los conocimientos que otros construyeron, son oportunistas en buena lid, pero no se les puede juzgar de manera peyorativa dado que ellos mismos también construirán conocimientos que se encadenarán para que quienes les siguen puedan también aprovecharlos y seguir avanzando como una vez lo hicieron con ellos.

Es así como la humanidad ha crecido y prosperado a lo largo de la historia, sabiendo ser oportunista a través del uso adecuado de las herramientas que tiene a su disposición para cumplir con su misión de vida, que una vez culmina, se convierte en palanca para los que vienen detrás.

En ese orden hay que convenir al hablar del oportunismo y la meritocracia, que todos hemos sido oportunistas una que otra vez en nuestras vidas, por lo que criticarlo desde una óptica displicente sería criticarnos a nosotros mismos también.

Según la Real Academia Española el oportunismo es la “actitud que consiste en aprovechar al máximo las circunstancias que se ofrecen y sacar de ellas el mayor beneficio posible”. Esto como es sabido también es “usado en sentido peyorativo”.

El concepto oportunismo popularmente se tiene como lo contrario a la meritocracia y tiene razón quien así lo ve pues de alguna manera es una conducta parasitaria que saca provecho del esfuerzo de otro.
Las personas con este comportamiento entienden que si tienen la oportunidad de cosechar sin hacer esfuerzo, y montarse en una ola, sin pasar por el tedio que requiere la siembra y su consecuente seguimiento, debe aprovechar la ocasión sin miramientos.

Si embargo, como a veces uno termina haciendo lo que critica, la prudencia y el comedimiento ante un caso de oportunismo debe ser siempre la norma que guie nuestro comportamiento, por aquello de que hoy eres tu pero mañana puedo ser yo, y mientras vida tengamos estamos expuestos a cometer los errores que criticamos en otros, e incluso equivocarnos contra nuestros propios principios.

Recordemos a Pablo cuando decía “porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago. Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí” (Romanos 7:19-25).

De modo que cuando seamos testigo de casos de oportunismo pidamos a Dios sabiduría para permanecer cautos y prudentes, observando cómo discurre la situación en aras de aprender de su desenlace y esos conocimientos aplicarlos oportunamente a nuestras vidas.

Continuará…

Por Alfredo García

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