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14 de febrero 2026
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Onguito Wa, del amor al odio de la gente

Onguito, estrepitoso y escandaloso.
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RESUMEN

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EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- Onguito Wa, el controvertido joven que pasó de delivery a artista urbano pegado, se ha ganado la malquerencia rabiosa de una gran parte de la población, por los grandes y numerosos escándalos que ha protagonizado.

Su nombre original es Elvis Manuel Santos, el segundo hijo de sus padres; tiene dos hermanos y fue criado en Villas Agrícolas.

Dio un golpe de suerte. Rochy RD descubrió su gran talento artístico y lo sacó del tenebros anonimato en que vivía. Trabajando como delivery en la avenida España, Rochy lo conoció allí y de inmediato se cayeron bien. Entre ambos hubo un imán instantáneo: quedaron prendados y «pegados» el uno del otro.

Antes de conocer a Rochy se hacía llamar «Ariel Wa Wa Wa». Rochy lo adoptó como su hermanito menor y lo bautizó como Onguito Wa, un genio del movimiento urbano en su expresión más violenta del dembow.

Resumen diario de noticias

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Onguito no era más que un delivery anónimo, pero alcanzó un estrellato millonario saltando desde ese puesto hasta la cima musical. Ahora es doblemente famoso: como artista necio y muchacho escandaloso.

Ya en el clímax de la fama, más cerca del cielo que de la tierra, despegó Onguito y se separó de su ídolo protector. Nadie conoce a fondo el gran problema que hubo entre ambos: solo se sabe que vino el parteaguas y arruinó al dúo. Antes de esta amarga ruptura, sin embargo, grabaron y pegaron el tema «Yamilet».

El artista, que fue el primero en ser fichado por la disquera de Rochy, iba sobre ruedas, dio frutos de rapero y cosechó una fama que le quedó como un traje grande a su pequeña e inmadura mentalidad de barrio.

Así lanzó y colocó temas como «Los perros de los pies» y «Diablona», los cuales tuvieron una pegada agresiva, se hicieron virales y le subieron los bonos al expupilo de Rochy.

Onguito andaba flotando sobre las delicias de la vida, bañado en dinero: tenía todos los poderes, era casi un pequeño dios empinado sobre sus propias locuras.

Los escándalos mancharon su vida y lo arrojaron a la picota pública. Azotado por redes sociales, destrozado por críticas despiadadas, el tipo se las trae todavía, sin dar cuenta a la justicia. Solo un par de veces ha pasado por un fugaz encierro, quedando libre poco después. Han sido experiencias breves e instantáneas.

Está envuelto en accidentes trágicos y catastróficos. Uno de los primeros siniestros lo tuvo con el mismo Rochy, en enero de 2020, recibiendo el año nuevo, en Pontón, Navarrete. A resultas del traumático choque, el dichoso Onguito duró unas semanas inconsciente. Después se recuperó.

En junio de 2021, el muchacho volvió a la palestra cuando sufrió otro traumático accidente, en el sector capitaleño de Villa María. Esa vez atropelló a dos personas, a bordo de su deslumbrante yipeta blanca.

Se apeó, observó lo ocurrido con su lujoso vehículo, pasó por entre los presentes a bordo de una motocicleta, y se fue del lugar, dejando tirados a los atropellados, Samuel Junior e Ismael. Después, las víctimas se recuperaron y fueron despachados del Darío Contreras.

Más recientemente, a finales de octubre, el tipo volvió a sonar luego de que su yipeta negra chocara y «desgranara» a un haitiano que iba en una motocicleta por la avenida Máximo Gómez, de la capital. La víctima expiró al instante.

Onguito iba manejando, aunque lo ha negado una y otra vez. Él podría alegar -con razón- que el motorista iba en vía contraria y se metió, chocando contra el yipetón. Así se observa en un video escandaloso y virulento.

El asunto no es ese: la cosa es que Onguito Wa no tiene licencia de conducir, y solo ha mostrado el carné de aprendizaje. Este solo hecho lo incriminaría de inmediato, y podría llevar sus frágiles huesos a una cárcel cualquiera.

Otro escándalo ocurrió cuando chocó al capitán Eleno García en Las Américas. Siguió «volao» dejando el otro vehículo destrozado. Evadió su responsabilidad y no pagó la indemnización.

Posee una apariencia híbrida e indefinida: está entre los dos sexos. No le para a eso. Onguito está bien Wa y seguirá arrojando escándalos. Después de todo, tiene fama, dinero y poder. El muchacho está en sus mejores días.