El precio de las divisas cambia constantemente, ya que se comercializan las 24 horas del día; por ende, la oferta y la demanda influyen directamente en los tipos de cambio.
Mientras la oferta representa la cantidad absoluta de una divisa disponible para su compra, la demanda corresponde al interés que tienen los inversionistas, las empresas y el público en general en adquirirla. Si la demanda es mayor que la oferta, el precio de la divisa sube; si es menor, el precio baja.
Cabe señalar que el peso dominicano se depreció 0.2 % en enero de 2026, según el BCRD, y que se prevé que la economía se expanda en torno al 4.0 % durante el año en curso.
Durante el mes pasado, las remesas recibidas alcanzaron la cifra de US$982.8 millones, lo que representa un aumento del 5.0 % en comparación con el mismo mes del año anterior.
La inflación de enero fue de 0.40 % y la interanual, medida desde enero de 2025 hasta enero de 2026, se ubicó en 4.98 %, permaneciendo dentro del rango meta establecido en el programa monetario para una inflación de 4.0 % ± 1.0 %.
Las reservas internacionales se ubicaron, al cierre de 2025, en unos US$14,700 millones, equivalentes a más del 11 % del PIB y a cinco meses de importaciones, superando las métricas recomendadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
En cuanto al sector externo, las remesas alcanzaron US$11,866.3 millones al cierre de 2025 (crecimiento del 10.3 %), mientras que las exportaciones totales ascendieron a US$15,930.6 millones (14.4 %), impulsadas por las mayores exportaciones de oro.
El buen desempeño de las actividades generadoras de divisas ha contribuido al mantenimiento de la estabilidad relativa del tipo de cambio, con una depreciación interanual de 3.1 % en 2025 y de alrededor de 2.0 % en enero de 2026. La tasa de política monetaria (TPM) se mantiene invariable.