El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ha aprobado la misión militar contra las bandas en Haití. Se ha producido con la abstención del voto de Rusia y China, pero ninguna de las dos naciones ha ejercido su derecho al veto. Es una fórmula diplomática de no impedir que la misión se lleve a cabo.
La resolución fue sometida por Estados Unidos y Panamá, tras un reclamo del presidente Luis Abinader, reforzado por el mensaje con los expresidentes de la República Dominicana.
Se ha aprobado una cantidad de 5,500 hombres, cuya misión es terminar con las pandillas haitianas que tienen bajo zozobra al vecino país.
Ojalá que este sea el inicio de una solución duradera en la que Haití pueda reencausarse.
