Odebrecht: eso da Pa´ To…

Por José Núñez Miércoles 14 de Junio, 2017

“Del Presente al Futuro”:

Esta famosa empresa, la Odebrecht, en los últimos años está en la boca de todos, pues es conocida en el mundo entero por su eficiente labor empresarial y ahora como una sobornadora de primer nivel. Es un conglomerado de negocios brasileños que se fundó allá por el año de 1944, dedicándose a las áreas de ingeniería, construcciones y al sector de la manufactura para productos químicos y petroquímicos.

Esta empresa oriunda de Brasil está presente en Sudamérica, América Central, el Caribe, Norteamérica, África, Europa y el Medio Oriente.

Decimos que la Odebrecht da pa´ to, porque en el caso particular de la República Dominicana involucra a muchos sectores, como son; el político, empresarial, el de las comunicaciones y otros estamentos sociales.

En este contexto vamos a realizar algunas inferencias de las situaciones que le están imponiendo al gobierno y cómo podrían impactar en los tres partidos mayoritarios y tradicionales del país con el tema Odebrecht, que era un secreto a voces, porque ya hoy todo el mundo tiene una idea y su posición al respecto.

Este caso es tan particular, que su da pa´ to está motivado primeramente por presiones externas, las cuales incentivaron y forzaron las locales; tanto en los sectores de la sociedad civil como empresarial y el de la justicia, y por intereses internos entre los partidos, y a lo interno de lo interno de las mismas organizaciones políticas que han sido involucradas: PLD, PRM y el PRD.

Vamos entonces a desglosar a grandes rasgos las intríngulis, es decir, estas situaciones con las dificultades y complicaciones que tiene el caso Odebrecht en la sociedad dominicana.

Podemos comenzar observando que este tema es muy complicado, algo así como abrir una caja de Pandora, se puede equiparar al caso de la Perestroika en la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), en el sentido estricto de que el alcance de sus aperturas y  desarrollos no podía controlarse, esto mismo se vive en la tierra de Juan Pablo Duarte con el manoseado, obligado e impuesto tema de la Odebrecht.

Iniciando con lo más simple en este caso; la situación que enfrentan los dirigentes del PRD, un aliado del gobierno. Aquí las cosas no van a pasar a mayores, porque los involucrados, aunque son dirigentes de importancia, no se pueden etiquetar como cabezas de principalías en el partido del buey que más halaba. Por lo tanto, con la reprimenda interna de lugar a los culpables, si los hubiese, hasta ahí les llega el salpique.

En el caso del PRM no, aquí está el Presidente de esa institución y varios implicados más, que son figuras de primer nivel en esa organización, y aunque no se note, algunos internamente, por verlos desplazados, independientemente de que sean hermanos de partidos, pero no de intereses, la idea de que hundan, a algunos de los suyos, hasta la celebran en privado.

Qué mayor evidencia de los conflictos en el PRM que el planteamiento hecho en el juicio por Roberto Rodríguez, cuando se le conocía la medida de coerción, acusando al expresidente Hipólito Mejía de haber incidido para que se le formulen acusaciones. Cierto o falso, eso dijo este caballero.

Además, la lucha interna que se avecina y que luce inminente en el PRM por la candidatura a la presidencia para el 2020, entre Hipólito Mejía y Luis Abinader, por un comportamiento patológico de ese partido, si ven jodido a su contrincante interno, no importa cómo, para éstos representa una batalla ganada, aunque el sector supuestamente beneficiado no valore en principio que en la recta final le puede hacer falta uno de estos relevistas.

Es decir, que en el caso del PRM no se zafan de ésta, ya que los cuestionamientos de la sociedad están ahí, podrían también ser aún más afectados sí se les demuestra la culpabilidad a algunos de sus dirigentes, o también por sus rebatiñas internas, muchos se van a pisar sin miramientos las mangueras entre bomberos en este proceso.

Ahora nos llega el plato fuerte, lo nunca visto en la sociedad dominicana, hasta con un ministro en funciones acusado y apresado, uno de los hombres realmente fuertes del partido en el poder, el ingeniero Temístocles Montás.

En este contexto, todos sabemos que las intenciones reales con el caso Odebrecht, tanto externa como interna, es romper al Partido en el Poder: al PLD, y para darles más fuerza a los demandantes, la cantidad y calidad de los acusados peledeístas debe serles muy preocupante, ya que se están incluyendo también entre los acusados a dos senadores (Julio César Valentín y a Tommy Galán), de las tres principales provincias del país, y al Secretario de Finanzas de esa organización política, el señor Víctor Díaz Rúa.

Con o sin razón de estas acusaciones, el tiempo dirá, ahora bien, las ronchas, las heridas y los efectos negativos ya tienen sus primeras consecuencias, pero tendremos que esperar, igualito que con la Perestroika, cuales serán los resultados, ya que nadie sabe el final de la película…, ah, y lo principal, en manos de quien quedará el pandero para el 2020: El poder.

Y eso, que no incluimos en estos planteamientos la candelita en basurero a lo interno del PLD, la reelección presidencial o permitirle el paso al compromiso político no escrito, dejar que vuelva el León.

¡Sin Unidad interna, qué opción saldrá favorecida o afectada con el tema Odebrecht, o serán barridas ambas!